1 de diciembre 2022 - 00:00

Argentina dio una exhibición de fútbol y se clasificó con autoridad a los octavos de final

La “Scaloneta” se reencontró con su esencia: le pasó por arriba con gran juego y voracidad ofensiva a un equipo polaco ultradefensivo, que aguantó hasta donde pudo por su arquero Szczesny, quien le atajó un penal a Messi en el PT. Mac Allister y Julián Álvarez, en el ST, sellaron la superioridad.

Explosión. De alegría y de tranquilidad cuando Mac Allister abrió el partido tras un centro de Molina, que se une al festejo junto a Di María. La Argentina fue ampliamente superior a Polonia y está en octavos de final.
Explosión. De alegría y de tranquilidad cuando Mac Allister abrió el partido tras un centro de Molina, que se une al festejo junto a Di María. La Argentina fue ampliamente superior a Polonia y está en octavos de final.

Homero y Virgilio Expósito compusieron el tango Naranjo en Flor, que inmortalizó el “Polaco” Goyeneche. “Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento...”. La Selección argentina comenzó sufriendo en el Mundial de Qatar 2022, perdiendo 2-1 ante Arabia Saudita. De la decepción se pasó rápidamente al amor al vencer a México 2-0 el último sábado y ayer, contra Polonia, partió rumbo a los octavos de final sin pensar en lo que pasaba en el otro partido entre México y Arabia. Sí, justo encontró la llave para pasar de fase, donde el próximo sábado, desde las 16, se medirá con Australia, en el estadio Ahmad bin Ali. Como si nuestro Polaco Goyeneche hubiera vaticinado lo que iba a pasar con la Selección en esta fase mundialista. Una “Scaloneta” que fue de menor a mayor en su andar en el Grupo C, pero que terminó a todo orquesta. Más parecida a un ritmo de zamba que de tango. Porque la Selección dio una muestra de fútbol total: toques, precisión, gambetas, desbordes, personalidad, individualidades, jerarquía. Sobran, o mejor dicho faltan, adjetivos para esta actuación de la Argentina. Todos los elogios le quedan chicos.

El primer gran mérito lo tuvo el técnico Lionel Scaloni con su cuerpo técnico que no se “casó” con ningún jugador, pensó y planteó el partido en función del rival, pero también en el presente de los jugadores argentinos. Finalmente se decidió por Nahuel Molina por el lateral derecho, le devolvió la titularidad a “Cuti” Romero, ratificó a Alexis Mac Allister por la banda del mediocampo y arriba pegó el golpe que menos se esperaba: sacó a Lautaro Martínez e hizo ingresar a Julián Álvarez. De esta forma evitó que los potentes centrales polacos controlaran a un delantero posicional como lo es el futbolista de Inter.

El delantero de Manchester City intercambió su lugar de forma alternada con Lionel Messi y Ángel Di María y se asoció al juego limpio que nacía en los pies de Enzo Fernández, acompañado por Rodrigo De Paul, Mac Allister y un activo Marcos Acuña en el sector izquierdo. Molina fue el que le dio el pase a Mac Allister en el primer gol que abrió el partido, dos jugadores por los cuales el DT apostó; y en el segundo un pase de Enzo Fernández terminó con el golazo de Julián Alvarez, que terminó con el sufrimiento argentino. Otros dos por los cuales Scaloni puso todas sus fichas.

Esencia

La “Scaloneta” se reencontró con su esencia, con aquel fútbol que la llevó a conquistar la Copa América en el mismísimo Maracaná, ante Brasil, el año pasado. La Argentina jugó un gran partido, el mejor de lo que va de este Mundial y uno de los mejores de la era Scaloni, porque fue un claro y un absoluto dominador del juego del principio al final del partido.

Según las estadísticas tuvo un 64% de la posesión del balón y además ejerció un fluido circuito de pase (858 contra 332 de su rival), remató 24 veces al arco y convirtió en figura al excelente arquero de Polonia, Wojciech Szczesny, quien hasta se dio el gusto de desviarle a Messi un penal en el primer tiempo, cuando el partido estaba 0-0.

La Argentina fue paciente para llegar al gol. Si bien le costó un tiempo, logró quebrar ese barrera infranqueable de cuatro defensores y cinco mediocampistas que le impuso Polonia, que nunca llegó a inquietar a “Dibu” Martínez. Con los rasgos reconocibles de su ciclo, la “Scaloneta” redujo al equipo de un aislado Lewandowski y pasados los 25 minutos comenzó a acumular merecimientos con llegadas claras. La primera estuvo en los pies de Julián Álvarez, con un remate imperfecto en posición de centrodelantero y derivó en un posterior zurdazo recto del “Huevo” Acuña, que pasó cerca del palo izquierdo. Al rato, Di María sorprendió a su compañero de la Juventus con una ejecución olímpica de córner que casi termina dentro del arco.

Convicción

Julián Álvarez, asistido por Mac Allister, tuvo una chance neta que bloqueó Szczesny a los 37 minutos y en la segunda jugada se produjo la acción del penal, segundo sancionado para la Argentina en este Mundial. Después de cabecear desviado, la mano izquierda del arquero hizo contacto con el rostro del “10” y el neerlandés Danny Makkelie determinó penal tras chequearlo en la pantalla del VAR.

Messi remató cruzado, Szczesny adivinó la dirección de la pelota y la bloqueó con un firme manotazo de derecha, a mano cambiada, que provocó una exclamación de desencanto en casi la totalidad del estadio. Según había expresado el arquero polaco, había estudiado las ejecuciones del rosarino y la lección la aprendió a la perfección.

De inmediato, los hinchas corearon el nombre del capitán argentino en señal de respaldo y la “Pulga” no se amilanó a pesar de fallar el penal. Siguió pidiendo la pelota, siendo el eje y conductor de un equipo que asimiló con entereza ese golpe y también contó con un guiño para destrabar el partido en la primera situación del complemento. “Cuti” Romero, Di María y Molina armaron por derecha una jugada que devino en centro rasante y Alexis Mac Allister venció, con un tiro imperfecto pero lo suficientemente esquinado, la resistencia del arquero que hasta ese momento parecía imbatible.

Los polacos, atentos a lo que pasaba en el partido entre Arabia Saudita y México (ganaban los aztecas 2-0) no mostraron reacción alguna, ante un Seleccionado argentino que siguió yendo una y otra vez al frente. La “Scaloneta” mantuvo su convicción de ir en busca de la ampliación del marcador, con individualidades que se fueron potenciando minuto a minuto, como Messi, De Paul y Mac Allister, por nombrar a algunos y siendo injusto con el resto del equipo.

Precisamente Messi y Mac Allister estuvieron a punto de marcar el segundo, sin embargo fue Julián Álvarez el que cerró el partido con un golazo, tras recibir el pase de Enzo Fernández. Dos exRiver que sintonizaron en su máxima expresión, como supieron hacerlo en el conjunto “millonario”.

Con la ventaja y el partido a merced, Scaloni hizo algunos cambios conservadores, pero la Argentina no perdió ambición y pudo haber goleado si Messi no hubiera tenido una noche errática. Al capitán se lo notó molesto con la situación, pero el cariño del público y la actuación colectiva le dibujaron una amplia sonrisa al final del partido. También Lautaro Martínez, al cual el gol le está siendo esquivo, se perdió el tercero.

La Argentina terminó jugando a gusto, haciendo circular la pelota y esperando que pasen los minutos, mientras que los polacos debieron esperar a la finalización del partido en el estadio Lusail para poder festejar. Recién respiraron cuando a los 5 minutos de tiempo adicionado, Arabia Saudita descontó ante México y le frustró al equipo del “Tata” Martino el pase a los octavos.

La Argentina fue de menor a mayor, comenzó sufriendo, después empezó a hallar su fútbol que la encaminó a octavos, donde el sábado enfrentará a Australia. Fue fútbol total, la “Scaloneta” en estado puro y natural.

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