Uno de los mayores motivos de atracción de esta muestra, que se celebrará en Bolonia del 25 de junio al 2 de julio, es la sección "Una historia alternativa del cine argentino". Allí, según dice un avance del programa, "no se presentarán films célebres, cuya calidad queda fuera de toda discusión, sino que se intentará echar una luz indirecta sobre películas que no se han visto fuera de sus fronteras y hasta han sido y son aun hoy ignoradas por los críticos más distraídos del país".
Se trata de ocho títulos realizados entre 1935 y 1975, debidamente restaurados, como exige la manifestación. Ellos son: "Escala en la ciudad" (1935) de Alberto de Zavalía, "Historia de una noche" (1940) de Luis Saslavsky, "Sangre negra" (Native Son) (1950) de Pierre Chenal, "Si muero antes de despertar" (1952) de Carlos Hugo Christensen, "Más allá del olvido" (1955) de Hugo del Carril, "El secuestrador" (1957) de Leopoldo Torre Nilsson, "The Players vs. Angeles Caídos" (1968) de Alberto Fischerman y "Soñar, soñar" (1975) de Leonardo Favio.
El mismo Cozarinsky, que ha escrito también las notas introductorias de cada película, declaró que su selección abarca "films en los que se respira la atmósfera de su época o bien reflejan la compleja personalidad de su autor". Y agregó: "Son películas que nunca han aspirado a entrar en el panteón nacional pero que estimularán la curiosidad del cinéfilo que no teme aventurarse por senderos menos frecuentados".
En ocho días de proyecciones que comienzan a las dos de la tarde del sábado 25 de junio y se extienden hasta la medianoche del otro sábado, 2 de julio, en sesiones casi ininterrumpidas desde las 9 de la mañana hasta casi la madrugada, en cinco salas cinematográficas, incluida la enorme pantalla al aire libre de la Plaza Mayor con la severa fachada de la catedral de San Petronia, se sucederán una buena docena de secciones.
Así, además de las veladas diarias de Plaza Mayor, abiertas gratuitamente al público (con "Amarcord" de Federico Fellini, "Il sorpasso" de Dino Risi, "El árbol de los zuecos" de Ermanno Olmi, entre otros), habrá retrospectivas dedicadas a los franceses Jacques Becker y Marie Epstein y al italiano Mario Soldati, un tributo a Marlon Brando y otro a la Universal, con los films de la primera mitad de la década del 30, raramente vistos.
Se pasará revista a los films de hace 100 años (la inevitable "Intolerancia", de David Wark Griffith, pero otros menos conocidos como "Life's Harmony" de Frank Borzage, su primer corto sobreviviente) y a las cuatro nuevas restauraciones de cortos mudos de Buster Keaton (entre ellos el pocas veces visto, "The High Sign" su primera comedia, de 1921, separado de su co-star Fatty Arbuckle), parte del monumental proyecto de restauración de toda su obra.
El Technicolor de los años 50 en Hollywood triunfa con "The Band Wagon" (Brindis al amor) y "Un americano en Paris" de Vincente Minnelli pero también lo hace en el mismo período en Japón.
Y prosigue la reseña del cine soviético del deshielo de los años 50, se recuerdan los 120 años de la invención del cine con los primeros films de los hermanos Lumiere (que incluye una exposición de fotografías traídas por el Instituto Lumiere de Lyon) y los diez años de actividad de la Golestan Films que en Irán, entre 1961 y 1972, realizó una serie de documentales y películas de ficción entre políticos, simbolistas y poéticos, raramente o nunca vistos en Occidente. Pero hay también espacio para las restauraciones de cines emergentes del World Cinema Project de Martin Scorsese (que incluye "Memorias del subdesarrollo" la obra maestra del cine cubano de Tomás Gutiérrez Alea) y el inevitable rincón de los documentales que sólo recientemente han adquirido sus títulos de nobleza que ningún festival al mundo se permite desconocer.
| Agencia ANSA. |


