17 de enero 2011 - 00:00

Arrasó el separatismo en el sur de Sudán

Arrasó el separatismo en el sur de Sudán
Juba, Sudán del Sur - Días decisivos para Sudán del Sur: millones de personas se precipitaron en los últimos días a los locales electorales para depositar sus votos en el histórico referéndum que decidirá la creación de un Estado propio. Todas las encuestas apuntaban ayer a un claro sí a la independencia.

Cuando probablemente el 31 de enero se conozcan los resultados provisionales del referéndum por la independencia de Sudán del Sur, que concluyó el sábado, nadie podrá decir realmente que el voto no refleja la voluntad de los electores: la participación electoral se situó en el penúltimo día en el 83% y en algunos estados alcanzó hasta el 95%, algo con lo que los políticos sólo pueden soñar en la mayoría de los países del mundo.

Desde el cierre de los locales electorales en la noche del sábado se están contando los votos. Pero desde el inicio de la votación, tanto electores como observadores están ya convencidos de que algo distinto a un arrasador «sí» a un Estado propio sería una auténtica sorpresa.

En los medios del sur de Sudán ya hay debates y encuestas para decidir cómo debe llamarse el nuevo Estado para dejar clara la separación del norte. Y muchos sudaneses del sur llevaron sobre sus hombros las banderas de la hasta ahora zona semiautónoma cuando fueron a votar.

También el norte parece observar la separación como algo inevitable: casi sonó a resignación cuando Mohammed Ibrahim Jalil, el presidente de la comisión electoral para el referédum, confirmó que Jartum sería la sede del anuncio del resultado oficial el 14 de febrero. «Ya que el norte y el sur aún forman un país, es natural que los resultados de este histórico referéndum se anuncien en la capital», señaló.

Pero ahora en el norte parece que muchos, por diferentes motivos, se tomarían la división de Sudán del Sur muy a pecho. El presidente sudanés, Omar al Bachir, está recibiendo críticas de los partidos de la oposición de una dureza inusual, que lo responsabilizan de que el hasta ahora mayor país de África perderá en los próximos meses una tercera parte de su territorio y dos terceras partes de sus fuentes de petróleo.

Mientras, mujeres y jóvenes de tendencia occidental temen convertirse en los perdedores de todo esto, pues Al Bachir ya anunció que en el caso de una división de Sudán del Sur se enraizará el derecho islámico en la Constitución.

La policía religiosa, que ya en el pasado detuvo a mujeres y las azotó por llevar pantalones, lo ve con buenos ojos.

Entre los réditos para Sudán podría encontrarse también la mejora de su imagen internacional, pese a la orden de prisión internacional contra el presidente Al Bachir por crímenes de guerra en Darfur. Estados Unidos ya dejó entrever que podría eliminar al país de su lista de estados que favorecen el terrorismo internacional.

Agencia DPA

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