21 de mayo 2010 - 00:00

Asalto en country: médico mató a un ladrón en Luján

Un médico asesinó ayer a un ladrón en el country La Cañada Polo Club de Luján para evitar el secuestro de su hijo.
Un médico asesinó ayer a un ladrón en el country La Cañada Polo Club de Luján para evitar el secuestro de su hijo.
Otra vez los countries están en el centro de la inseguridad. Esta vez un médico mató, en la madrugada de ayer, de un disparo en la cabeza a uno de los dos ladrones que ingresaron a robar a su casa dentro de un country del partido bonaerense de Luján, cuando amenazaban con llevarse secuestrado a su bebé de un año. Fuentes judiciales y policiales informaron que para matar al delincuente, el médico usó un revólver calibre 38 que escondía debajo de la almohada por temor a ser asaltado. El hecho ocurrió en una casa del country La Cañada Polo Club, que según explicaron las fuentes, pertenece al médico Hernán Freire, ubicado en el Kilómetro 61,500 de la Ruta 6, en el Partido de Luján.

Freire -quien está imputado por homicidio, pero no fue detenido porque el caso se encuadra en una «legítima defensa»-, se especializa en cardiología pediátrica y trabaja en el Departamento Materno Infantil del Hospital Austral de Pilar, confiaron las fuentes.

Según pudieron reconstruir los investigadores, todo comenzó cuando dos delincuentes armados y encapuchados lograron ingresar a la vivienda por una ventana de la cocina y despertaron al médico y a su esposa, que dormían en su habitación.

En la casa también estaban durmiendo en sus habitaciones el hijo de 1 año y la hija de 3 del matrimonio, que recién se despertaron después de los balazos. Fuentes de la Jefatura Departamental Mercedes y de la Distrital Luján aseguraron que el matrimonio no opuso resistencia y hasta colaboró con los ladrones. Además, Freire les entregó su billetera y alrededor de $ 1.000 en efectivo que tenían en la casa, pero los ladrones no se conformaron con el botín.

«Querían más dinero y uno de ellos amenazó con llevarse secuestrado al bebé de un año si no les daban más plata. Se mostraban en todo momento muy nerviosos», explicó un jefe policial.

Ante esa situación, Freire prometió buscar más dinero en la habitación, pero en realidad tomó el revólver calibre 38 que guardaba debajo de la almohada y atacó a balazos a los delincuentes.

Los investigadores determinaron que el cardiólogo disparó en dos oportunidades y en ambas dio en el blanco. Uno de los encapuchados cayó muerto con un certero disparo en la frente, mientras que, según lo declarado por el médico, el cómplice también resultó baleado, pero logró escapar de la casa dejando un reguero de sangre en su fuga.

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