21 de abril 2010 - 00:00

Asesinan a un empresario durante asalto en Palermo

Pablo Guelman, ex presidente del Casino Flotante de Puerto Madero, fue asesinado de un balazo en el pecho al ser asaltado por un delincuente, en el barrio porteño de Palermo.

Los investigadores apuntan al móvil del robo, ya que el asaltante huyó con unos $ 1.800 en efectivo que llevaban la víctima y el amigo que lo acompañaba, aunque no descartan otras motivaciones ya que calificaron de «rara» la modalidad del asalto. Fuentes policiales informaron que el hecho ocurrió anoche, en la calle John F. Kennedy, casi esquina Demaría, a pocos metros de la Embajada de los Estados Unidos y del predio de la Sociedad Rural Argentina, en la zona norte de la Capital Federal. Se trata de una cuadra arbolada en la que de una mano se ubican varios edificios de departamentos que cuentan con cámaras de seguridad y serenos, y de la otra, un sector de la Plaza Intendente Seeber.

Según las fuentes, todo comenzó cerca de las 23, cuando Guelman regresaba de cenar junto a su amigo Juan Carlos Vissio, un exportador de productos alimenticios, y se aprestaban a subir a su Volkswagen Passat que se hallaba estacionado sobre Kennedy, justo frente a la entrada de un edificio. De acuerdo con lo que pudieron reconstruir los pesquisas, ambos empresarios habían cenado en un departamento de la zona y se disponían a regresar a sus respectivas casas.

El amigo de la víctima contó a los investigadores que un hombre se les acercó y amenazó con un arma a Guelman, a quien le apuntó en el pecho y le exigió la entrega del dinero que llevaba consigo. «Aparentemente era un único ladrón que quería robarle el dinero, creemos que no tenía cómplices. Según el relato del amigo, el hombre venía caminando, no se bajó de ningún vehículo», explicó un jefe policial que participa de la pesquisa. Otro vocero de la investigación indicó que luego se constató que el delincuente había cruzado desde la plaza y llevaba un perro. Según las fuentes, se cree que el empresario entregó al delincuente unos $ 800 que tenía guardados y su amigo unos $ 1.000, sin que en ningún momento se resistieran.

«Guelman era un hombre obeso, que pesaba más de doscientos veinte kilos, y no se resistió. Todos los que lo conocían, dijeron que era un hombre muy tranquilo que jamás se peleaba», explicó el pesquisa consultado.

En un momento, al asaltante se le cayó al piso el dinero que acaba de robar y le exigió a Guelman que lo levantara, pero allí le disparó un balazo. Las fuentes dijeron que el proyectil le ingresó a la víctima por un brazo, se le alojó en el pecho y lo dejó malherido en el lugar.

Sobre los motivos del disparo, los investigadores mantienen dos hipótesis: por un lado, que el asaltante haya creído que el hombre pretendía resistirse, y por otro, que el disparo haya sido efectuado de manera accidental.

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