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Así no alcanza
Pero bueno, al final conseguimos «canchita» como cuando éramos pibes y el potrero de siempre estaba ocupado. El campo de juego desastroso. Si Blas Amando dejó largo el pasto la semana pasada, este faltaba en varios sectores y la pelota picaba como una ovalada.
Flojito River, intrascendente, sin peso ofensivo, deambulando por la cancha sin ideas. Hasta que a los 33 minutos, después de casi nada, Pena despejó de cabeza, la pelota rebotó en el central Toledo y se le metió al arquero abajo.
-Gol!!!! No, no, ni lo grito. Vergüenza me da gritarlo. Pero, ¡al fin ligamos alguna vez!!!
A los 39 minutos vimos algo de lo que es el fútbol cuando Ocampos, arrancando por la izquierda después de recuperar una pelota, enganchó hacia adentro y clavó un derechazo arriba al segundo palo.
-Gooooollllllll ¡!!!!! Golazo pibe ¡!!!! Al fin algo en medio de esta siesta ¡!!!!!
Sobre el final casi descuenta Chaca con un remate de zurda de Cobelli que se fue cerquita del palo.
Nos fuimos a los vestuarios con un partido resuelto en el resultado pero no en el juego. Porque River fue muy tibio en la primera parte, y de no ser por la fortuna, nos hubiésemos ido en cero a descansar.
Apenas empezó el segundo tiempo Maidana salvó el descuento tapando un remate con destino de gol.
- No empecemos a sobrar que hoy no nos sobra nada ¡!!!!!!! Si seguimos dormidos nos van a embocar y vamos a sufrir un parto como de costumbre.
A partir de los 10 minutos del segundo tiempo el partido se transformó en un festival de bostezos.
-Así no River, así no ¡!!!! No nos va a acompañar la suerte siempre.
Sobre el final un episodio lamentable, con Cavenaghi y Domínguez diciéndose de todo menos lindo. Por suerte, al menos para la hinchada, el abrazo final entre ambos al terminar el partido puso las cosas en su lugar.
Mal River, jugó un partido sin protagonismo, nunca impuso ni presencia ni juego y todo se limitó a dejar transcurrir el tiempo una vez que la suerte nos acompañó.
Había que ganar y se ganó, es cierto. Porque muchos se relamían con River detrás de Instituto y Central y fuera del ascenso directo.
Creo que cuando el Chori se tranquilice, Ponzio se afirme como líder, Trezeguet se ponga en línea en lo físico, y el Cavegol juegue más cerca del arco, el equipo debería transitar con más peso futbolístico el resto del camino.
Pero el fútbol es muchas veces una caja de sorpresas.
Mientras tanto lo único sorprendente fue el golazo del pibe Ocampos, y con eso sólo no alcanza, así es más lo que vamos a sufrir que disfrutar.

