Bruselas y Atenas - Los inspectores de la troika (Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario) internacionales interrumpieron por una semana su trabajo en Atenas sin precisar el motivo, pero destacando los avances realizados en el país, según palabras del vocero del Comisario Monetario de la UE, Olli Rehn. «No significa que haya problemas» y no hay motivo para dramatizar, señaló Rehn. Algunos expertos seguirán en el lugar, y en las instituciones continuarán los controles, comentó. El Gobierno está negociando un nuevo paquete de recortes por 11.500 millones de euros (14.900 millones de dólares), pero los líderes de la coalición de gobierno no lograron alcanzar un acuerdo al respecto el jueves y siguen debatiendo sobre la forma de realizar nuevos recortes a salarios, pensiones y beneficios.
El informe de la troika es esencial para que Grecia reciba el próximo tramo de ayudas por 31.500 millones de euros. El eurogrupo decidirá en octubre al respecto.
Agencia DPA
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