La Justicia federal investiga una serie de conversaciones por WhatsApp halladas en el teléfono celular de uno de los imputados por el atentado contra la vicepresidenta Cristina de Kirchner, de las cuales se desprende que Gabriel Nicolás Carrizo tenía un rol central en relación al ataque y que la detenida Brenda Uliarte seguía manifestando su deseo de ejecutar un magnicidio después del intento fallido. “La próxima voy y gatillo yo, Nando falló. Yo sí se disparar bien, no me tiembla la mano”, decía Uliarte, pareja del agresor detenido Fernando “Nando” Sabag Montiel, en un mensaje que le mandó a Carrizo minutos después del ataque. Según el informe de los datos extraídos del teléfono celular de Carizzo, que forma parte del expediente judicial, eran abundantes las conversaciones en las que se refería a la posibilidad de asesinar a la vicepresidenta. Un dato relevante para la investigación es que esa idea estuvo presente en los diálogos con Uliarte al menos desde el 23 de agosto, el día después de que el fiscal Diego Luciani pidiera 12 años de prisión para la exmandataria.
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