23 de noviembre 2016 - 00:00

Atroz masacre desde un punto de vista original

Atroz masacre desde un punto de vista original
El 9 de agosto de 1969 la actriz Sharon Tate, esposa de Roman Polanski, a punto de parir, es brutalmente asesinada junto a 5 personas por la secta "La Familia" liderada por el neonazi y músico frustrado Charles Manson, que creía que debía acelerar la guerra racial matando gente rica. "Las chicas" se inspira en aquel hecho que sacudió al mundo para buscar desentrañar qué pasaba por la cabeza de las seguidoras del delirante gurú. La escritora Emma Cline sostiene que la marcó ver en una foto a "las seguidoras de Manson" entrar al tribunal "sonrientes, muy normales". Su novela no comienza con el baño de sangre sino con la fascinación de Evie, solitaria adolescente, por un grupo de chicas hippies en una plaza, y cómo por un cruce casual con la conductora femenina del grupo, Suzanne, de 19 años, ingresa a la secta, a la desfloración de toda inocencia y a la insensatez que llevará a ser testigo de la masacre. La Evie actual, mujer madura, fugitiva sin delito, perseguida por lo vivido, deja hablar a la adolescente que fue, ésa que por escapar de su familia disfuncional entró en una comunidad que pasó de paz y amor, sexo y rock and roll, satanismo y conspiraciones, drogas y orgías, a una violencia atroz. Para contar del desmadre de una adolescente, a Cline no le sirve el gurú, es un personaje secundario; lo que le importa es la formación de la identidad, la exploración de los deseos. A los 20 años Emma Cline comenzó a elaborar este relato fascinante, a los 27 lo terminó y Penguin los adquirió por 2 millones de dólares, se tradujo a 35 idiomas, y el productor Scott Rudin lo contrató para llevarlo al cine. Emma Cline, con una magistral metáfora derivada de un hecho real y una prosa por momentos deslumbrante, es ya la nueva estrella de la narrativa estadounidense.

M.S.

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