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Aumentan daños a causa de malezas superresistentes
El yuyo colorado llegó hace poco, pero ya es un problema grave. Entre otros motivos, las malas prácticas y el descuido en la limpieza de maquinaria propagan esta maleza que se adaptó a campos con siembra directa.
Un relevamiento efectuado por empresas privadas en la campaña agrícola 2014/15 determinó que la superficie cubierta con la maleza denominada vulgarmente yuyo colorado (Amaranthus palmeri) totalizó 5,7 millones de hectáreas en todo el país. A cosecha, la presencia de esta maleza cae a los 3 millones de hectáreas, un número que no deja de alarmar, ya que la aparición de esta maleza se detectó por primera vez en Córdoba hace dos o tres años en lotes aislados, pero por la velocidad de reproducción que tiene, se extendió a todo el país en poco tiempo, según explicó Mauricio Morabito, gerente de marketing de Syngenta.
"La resistencia de estas malezas a los diversos tratamientos con herbicidas es producto del sobre uso de glifosato, porque se decía que era bueno para el control de malezas, porque era barato, pero tendríamos que haber utilizado otro modo de acción para cuidarlo. No se lo cuidó, por eso hoy tenemos estos problemas. Comenzó con rama negra y ahora se extendió a yuyo colorado y numerosas gramíneas. Todo empezó por las malas prácticas agrícolas", detalló Morabito en diálogo con el suplemento Ámbito del Campo.
De acuerdo con el estudio realizado en el sector privado, el yuyo colorado podría extenderse aún más, por tratarse de una maleza extremadamente agresiva y de muy difícil control, porque produce entre 300 mil y 500 mil semillas por planta. En Estados Unidos los productores tienen graves problemas por las dificultades que implican su control. Para evitar la expansión de las malezas, una de las cosas que recomendó el directivo es realizar las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), que en el caso del uso de herbicidas significa rotar los cultivos y los modos de acción dentro de los mismos. "Es la mejor manera de prevenir resistencias futuras", advirtió.
"La falta de rotación de los cultivos se produce porque muchos productores, por una cuestión de costos se dedican al monocultivo de soja, cuya superficie cubierta alcanza a casi 20 millones de hectáreas, contra 3,5 millones de hectáreas sembradas con maíz u otras 3,5 o 4 millones de superficie cubierta con trigo", enfatizó Morabito.
A la hora de las recomendaciones, el técnico sugirió a los agricultores usar los productos adecuados, con la aplicación de las dosis recomendadas y no utilizar subdosis porque quedan algunas malezas que son resistentes a las dosis bajas y el problema se acreciente.
Morabito también recomendó poner mucho cuidado en el empleo de las maquinarias agrícolas. Las cosechadoras deben estar limpias antes de entrar al lote para trabajar, porque uno de los principales métodos de expansión de las malezas se produce a través de las semillas que quedan alojadas en estos equipos. Es fundamental limpiarlos antes de pasar a otro lote.
Más expansión
"Pensamos que en materia de malezas, por tratarse de hechos biológicos, vamos a tener algunas sorpresas en los próximos años. Además influyen en su expansión una combinación de diferentes factores más o menos significativos y que difícilmente se pueda determinar cuál fue el más importante",
explicó por su parte al suplemento Luis Allieri, ingeniero agrónomo y asesor privado.
Estos factores son técnicos, económicos, culturales, donde distintos manejos en un mismo lugar trajeron como consecuencias la aparición de las malezas. Una de las causas pueda ser la mala limpieza de las máquinas. Por ejemplo, una cosechadora que viene del norte con características agroecológicas diferentes y campos con determinados problemas y no se toma la precaución de limpiarla en el patio de la chacra, "puede significar graves sorpresas para el productor", opinó Allieri, quien hizo una presentación sobre el manejo de malezas en un simposio de Syngenta, para la presentación de nuevos productos para el control de estas especies de hoja ancha en maíz a partir de un nuevo principio activo.
"El problema de las malezas es de lote por lote, no de un campo o de una región, hay campos que tienen lotes con problema y lotes sin problemas. Si en mi campo tengo un lote con problemas de maleza, el sentido común me dice que esa parcela debe ser la última en cosechar y si por algún motivo no puedo hacerlo, debo trillarlo primero y antes de entrar en otro limpiar la máquina, de lo contrario estoy ensuciando el resto de los lotes", apuntó Allieri.
Otro de los aspectos que juega a favor de la expansión de las malezas se relaciona con los factores económicos, pero no son tan importantes. Como se señaló, el empleo de sub- dosis potencia la selección de las malezas, en lugar de atacarlas en su totalidad si se utilizara una dosis completa: "Con el empleo de sub- dosis de herbicidas se acelera el proceso de resistencia de la maleza".
La presencia de malezas en los lotes encarece también el manejo del campo, inclusive los costos se multiplican por dos, por tres o lo que sea, pero depende del tipo de maleza y de la afectación que tenga el lote.
En materia de control de malezas, a pesar de las innovaciones tecnológicas disponibles en el país, existe la sensación que se está estancado con situaciones cada vez más complicadas, porque por más buenas que sean las herramientas disponibles, si no se hace un uso adecuado con malezas de tamaño excesivo, y sumado a que hay que enfrentar sequías, es muy difícil llegar a resultados positivos.
Siembra directa en problemas
Otro de los aspectos que favorece la expansión de las malezas es la falta de planificación por parte de los productores, excepto en contados casos cuando se trata de campos grandes, donde el esquema organizativo es otro, manejado por técnicos que trabajan full time, y no en aquellos casos en que el campo se visita dos veces por mes.
En cuanto a la incidencia que pudo tener o no el desarrollo de la siembra directa, el punto es que "no supimos entender cómo las malezas se adecuaban al esquema de la siembra directa. Con esta práctica se arrancó hace 25 años por la crisis del precio del gasoil, no porque la gente estaba convencida de sus beneficios. No supimos interpretar que el ambiente era totalmente distinto y menos como las malezas se iban a comportar con esta nueva práctica", agregó Allieri.
El otro dato que se conoció en la presentación de Syngenta es que en muchos lugares los productores retomaron la vieja práctica de pasar el disco por los lotes para efectuar un control mecánico de las malezas, porque se encontraron con situaciones inmanejables y en general se trata de malezas que se adaptaron a vivir sobre la superficie del rastrojo (restos de ramas y hojas del cultivo anterior), porque al enterrarlas y no disponer de la acción de la luz solar no logran desarrollarse, por tratarse de especies que se adaptaron a la siembra directa y no a la convencional.

