8 de agosto 2026 - 00:00

Carta Orgánica: contrapunto entre Vladimir Werning, Juan Cuattromo y extitulares del BCRA por el empleo y designaciones

Las autoridades del BCRA presentaron los fundamentos económicos de la reforma, con foco en la preservación de la moneda. El proyecto deja de lado otros mandatos de carta actual, como la promoción de empleo y el desarrollo con equidad social.

La reforma de la Carta Orgánica del BCRA encendió el debate entre economistas.

La reforma de la Carta Orgánica del BCRA encendió el debate entre economistas.

La reforma de la Carta Orgánica (CO) del Banco Central (BCRA) se transformó en las últimas semanas en uno de las obsesiones primordiales del presidente Javier Milei. La intención es limitar el accionar de la autoridad monetaria a un único objetivo, el de preservar la moneda, desestimando otros mandatos que figuran entre carta actual como la promoción del empleo o el desarrollo con equidad social. Desde Reconquista 266 aseguran que en la mayoría de los países la autoridad monetaria sigue un lineamiento similar, mientras que otras figuras reconocidas en la materia advirtieron sobre las posibles consecuencias en materia distributiva del proyecto y cuestionaron la falta de modificaciones en torno a las designaciones.

En líneas generales, quienes conducen el BCRA (que han formado parte de los equipos de trabajo del actual ministro de Economía, Luis Caputo) consideran que la única finalidad de la entidad debe ser garantizar la estabilidad monetaria, condición necesaria para que mejore la actividad y el empleo de manera sostenible. Si bien reconocen que también se necesitan de otras iniciativas para crear puestos de trabajo de calidad, aclaran que eso no le corresponde a la institución y que tiene que haber una "división de tareas".

Partiendo de esa premisa, el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, expuso esta semana, ante periodistas y legisladores, una presentación con los fundamentos económicos para la reforma de la CO. El economista buscó mostrar evidencia de que la inflación de los últimos años estuvo estrechamente relacionada con el persistente déficit fiscal y que el BCRA fue cómplice al permitir el financiamiento monetario de ese "rojo" en las cuentas públicas. La conclusión que se desprende de ese análisis es que, para erradicar los aumentos sostenidos de precios, hay que limitar las posibilidades de asistencia de la entidad monetaria al Tesoro.

En ese sentido, Werning repasó que, entre 2003 y 2023, el BCRA transfirió al Tesoro Nacional el equivalente al 85% del Producto Bruto Interno (PBI): 18% en concepto de giro de letras intransferibles en dólares, 47% en concepto de emisión de pesos y 21% por pago de intereses (como los de las Lebacs o las Leliqs). Este fue el origen, según su visión, de una inflación acumulada del 50.141%.

La mano derecha de Santiago Bausili hizo hincapié en el crecimiento de lo que en la jerga académica se conoce como "impuesto inflacionario", el cual se compone por una base imponible (el stock de dinero) y una tasa impositiva (la evolución del Índice de Precios al Consumidor). De acuerdo con sus números, este impuesto llegó a representar, durante el período analizado, el 60% del PBI . “Casi un tercio de la recaudación recayó sobre un impuesto no legislado”, cuestionó y agregó que se trata del "impuesto más distorsivo de todos".

Si bien la mayoría de los economistas con pasado en el BCRA o con experiencia en el manejo de la banca pública coinciden en que el objetivo de preservar la moneda es central y que la autoridad monetaria debe ser responsable en el financiamiento monetario del déficit, en los últimos días también emergieron fuertes críticas en torno a las consecuencias socio económicas que puede traer el proyecto de reforma de la CO.

La advertencia del Banco Provincia sobre el posible impacto de la reforma sobre el empleo y los salarios

La más resonante fue la de Juan Cuattromo, presidente del Banco Provincia, quien aseguró en una nota publicada en la web de la entidad financiera, que “la reforma esconde un profundo sesgo distributivo: promete estabilidad, pero a costa de institucionalizar la anemia del crecimiento, la caída del salario real y del empleo, fundamentalmente para los sectores de menores ingresos.

Para justificar su postura, el economista citó precisamente un trabajo de Werning de 2023 y coincidió con él en cuanto a que "la inflación es la manifestación de un conflicto distributivo no resuelto, que golpea con mayor énfasis a los sectores más vulnerables". Sin embargo, señaló que la desinflación por contracción monetaria representa una transferencia de ingresos “desde el mismo lado”, en donde “lo que cambia es solo el canal”. “Suprimir el síntoma (del conflicto distributivo, es decir, la inflación) derrotando a una de las partes no resuelve el conflicto: lo cristaliza”, lanzó.

Por ende, expresó que, al no considerar la generación de empleo y la equidad social como objetivos, el proyecto implica transformar al BCRA en una institución diseñada para externalizar los costos del conflicto distributivo hacia el sector productivo y los trabajadores.

Ante la consulta de Ámbito sobre por qué en este caso el BCRA no replica el accionar de EEUU, donde la Fed tiene un mandato dual que incluye no solo la estabilidad de precios sino también la "maximización del empleo", Werning aseveró que “la Fed es una excepción dentro del conjunto de naciones" y que "EEUU tiene un contexto que le puede permitir aspirar, teóricamente, a cumplir con el objetivo de promover el empleo".

¿Independencia o captura?: el debate sobre las designaciones y remociones en el BCRA

Otro de los elementos que criticó Cuattromo fue que el proyecto del oficialismo exige que la remoción cuente con el apoyo de dos tercios del Senado, pero no así la designación, que puede efectuarse por decreto, tal como sucedió con los 10 integrantes del directorio actual. Por ende, sostuvo que la reforma brega más por una “captura” que por la “independencia”, ya que “lo que se blinda no es la institución sino a quienes la ocupan en el momento de sancionar la ley”.

Martín Redrado, presidente del BCRA entre 2004 y 2010, estuvo más alineado con los fundamentos económicos de la reforma que propone Werning, al sostener que "debe eliminarse la emisión monetaria para financiar al Tesoro" y agregó que también debe eliminarse "el financiamiento indirecto a través de la integración de los encajes bancarios con títulos públicos".

En dónde sí se despegó el actual director de Fundación Capital fue, al igual que Cuattromo, en el asunto de las designaciones. "Para evitar la injerencia del Ejecutivo en el directorio de la entidad debe existir una simetría entre el nombramiento y la remoción de estos funcionarios (aprobación por dos terceras partes de ambas Cámaras del Congreso). La nueva Carta Orgánica debe regir a partir del próximo gobierno para evitar especulaciones y fortalecer la institucionalidad", acotó

Con una tónica similar, Alfonso Prat, quien precedió a Redrado entre 2002 y 2004, defendió el sentido de la reforma y remarcó que "la independencia del BCRA es una barrera para evitar que el presidente se quiera llevar sus recursos". Sin embargo, en una entrevista en LN+ con Carlos Pagni remarcó que "con esta reforma el BCRA no podría haber hecho muchas de las cosas que hizo en estos años" y advirtió que el Gobierno va a tener que dar muestras de que no tendrá injerencia en las decisiones del Central, algo que estuvo en tela de juicio durante la gestión actual.

Te puede interesar