Después del acuerdo entre las automotrices y el Gobierno para incluir una serie de modelos al programa “precios justos”, el mercado automotor comenzó a tener cierta regularización.
Después del acuerdo entre las automotrices y el Gobierno para incluir una serie de modelos al programa “precios justos”, el mercado automotor comenzó a tener cierta regularización.
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Esto se debe a que la negociación entre las empresas y el Ministerio de Economía incluyó también que se volvieran a aprobar permisos de importación de 0 km que estaban frenados desde fines de junio.
El agravamiento del cepo importador provocó que se acentuara la escasez de unidades y se consolidaran los sobreprecios que se pagan para los autos más codiciados.
Con esta solución parcial, las terminales empezaron a nacionalizar vehículos que estaban demorados en el puerto de Zárate y las concesionarias están recibiendo las primeras unidades
Sin embargo, se está lejos de una actividad normal ya que en varios segmentos todavía hay faltante de 0 km. Pero el dato curioso es que, paralelamente, en algunos casos, comienza a haber una mejor oferta de modelos que se está equilibrando con la demanda.
Esto genera que mientras algunos 0 km se empiezan a vender a precio de lista o hasta con leves descuentos sobre los valores de transacción que había en agosto, hay otros casos en los que las demoras de entrega están proyectadas para comienzos de 2025.
Por ejemplo, los casos en los que empieza a haber descuentos son de vehículos de producción nacional. Por ejemplo, en los utilitarios Peugeot Partner o Citroën Berlingo, en alguna versión de la pickup Nissan Frontier o Renault Alaskan y versiones de la Volkswagen Amarok, entre otros.
“La Partner naftera tiene un precio de lista de $9.586.000 y la estamos vendiendo a $9.000.000”, aseguraron en una concesionaria de la marca. Todos estos modelos se están vendiendo con entrega en los plazos normales.
Hay que tener en cuenta que las listas que envían las terminales a las concesionarias son con precios “sugeridos” y no de cumplimiento efectivo. Cada “dealer” decide la estrategia comercial que más le conviene. Es por eso que, en los últimos años, ante la falta de vehículos, se generalizaron los sobreprecios.
En cambio, hace cinco años, cuando existía una sobre oferta de vehículos, las concesionarias vendían con fuertes bonificaciones. El consumidor pierde hoy, ante la falta de oferta, pero se benefició años atrás, cuando sobraban 0 km.
“El mercado obliga a ceder márgenes de rentabilidad. Los patentamientos están un poco más debajo de meses anteriores”, reconoció el gerente de una concesionaria que tiene modelos con algún descuento. El contraste es lo que sucede con muchos vehículos importados. Si bien se reabrió la importación, hace una semana, el mercado está desabastecido.
Eso produce que falten autos y que haya listas de espera. El caso más marcado es el de la automotriz Toyota, la empresa que lidera las ventas en la Argentina.
Algunos de los vehículos que se importan tiene demoras de hasta 15 meses para que llegue al cliente. El ejemplo más claro es lo que sucede con el Corolla Cross SEG Híbrido.
“Nosotros tenemos todo vendido. Como nos asigna la terminal, se asigna a los clientes que tienen reserva, se cobra y se entrega. Hoy, para el Corolla Cross híbrido, estamos dando fecha de entrega para febrero del 2025” dijeron a Ámbito en una concesionaria de la marca. El dato fue confirmado en otras agencias de la red japonesa.
“Para el Corolla sedán, en base a las unidades que nos asigna y la demanda que tenemos, hay que pensar en una fecha de entrega para dentro de 10 meses. Para Yaris, un poco más. En cuanto a la Hilux, como se produce en Argentina, el tiempo baja a seis o siete meses, según las versiones”, dijeron en otra concesionaria.
Los vendedores remarcan que ese es el escenario en la actualidad y con la actual política de importación, ya que podría variar con un cambio de gobierno.
En menor medida sucede con algunos modelos de otras marcas, con demoras de al menos seis meses para la entrega. En el caso de una marca premium, llega a 12 meses.
Mientras tanto, el plan de “precios justos” que se firmó con el sector, con congelamiento de precios hasta fin de octubre para algunos modelos, se está poniendo en marcha con contrastes. En algunos casos, donde se incluyeron vehículos nacionales, hay mayor disponibilidad y se están empezando a comercializar, aunque con cupo limitado.
En tanto, en los casos en que los modelos ofrecidos a través de este programa son importados, la limitación es mayor.
“A nosotros no tocan cuatro unidades de la versión del Polo Track incluida en el plan y unas 30 de los que están fuera del programa. Tenemos casi todas vendidas”, explicaron en una concesionaria de Volkswagen.
En el caso de Chevrolet, que incluyó una versión de la pickup Montana que llega de Brasil, desde una concesionaria señalaron que sólo tenía una unidad y que ya tiene dueño.
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