Tras la aprobación en general por unanimidad (67 votos), 47 legisladores dieron luz verde (20 se opusieron) a la medida solicitada por el magistrado federal, sin las “garantías” exigidas por el Frente para la Victoria. Acompañaron a Cambiemos dos tercios del PJ, el Interbloque Federal y misioneros renovadores, entre otros.
Cristina de Kirchner y Miguel Pichetto.
El Senado dejó atrás el papelón de la semana pasada y aprobó, con una demora de varios días, los allanamientos a tres domicilios de Cristina de Kirchner, en Recoleta, El Calafate y Río Gallegos, solicitados por el juez Claudio Bonadio, en el marco de la causa de los "cuadernos-coimas". Tras más de más de seis horas de debate, la bancada de Cambiemos, dos tercios del PJ, el Interbloque Federal y misioneros renovadores, entre otros, votaron a favor de las medidas solicitadas por el magistrado federal, quien recibió fuertes críticas desde el Frente para la Victoria.
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Los senadores también le asestaron un duro golpe a la jefa del filochavismo criollo, ya que no aceptaron las delirantes exigencias que impuso el FpV para dar un supuesto aval a los allanamientos. Lo que sí dice el dictamen aprobado anoche es que el juez deberá "cumplimentar las diligencias procesales con la debida diligencia, prudencia y decoro, tutelando los derechos y garantías constitucionales involucradas, en particular el derecho a la intimidad". También se advierte "que se trata de un deber en todos los casos, en el marco de medidas de orden restrictivo como la presente y en particular en atención a tratarse de una Senadora de la Nación que fue dos veces presidenta de la República". Tras la votación en general por unanimidad (67 votos), el punto cuestionado por el kirchnerismo recibió 47 adhesiones y 20 rechazos.
El cristichavismo dejó ayer una postura lamentable y con una línea de acción mucho más desconcertante que la del despelotado y dividido peronismo: la semana pasada festejó la caída de sesión como una victoria épica; anteayer cambió de parecer y habilitó allanamientos con una lista insólita de condiciones; horas atrás, ya en el recinto y resignado, mandó a su escurridizo vocero a enviar la frase "el FpV dará quórum" cuando la sesión ya se había iniciado; y tras votar en general, perdió la disputa en particular. En resumen, el kirchnerismo no pudo sumar más errores porque se le precipitó la sesión y el Gobierno, en plena etapa de recesión y pesadumbre económica, celebra la salida del silencio de la expresidenta y sus patinadas de estrategia, que se suman a los nervios "judiciales" que aparecen dentro de su espacio.
Hacia el final del debate expusieron y se cruzaron Cristina de Kirchner (FpV) y el jefe PJ, Miguel Pichetto. Veamos:
Cristina de Kirchner. La expresidenta tildó de "títere" a Bonadio y aseguró que su situación judicial forma parte de un proceso de persecución "regional" como en Brasil y Ecuador. Y arremetió: "¿Creen me voy a arrepentir? No. En todo caso, me arrepiento de no haber sido suficientemente inteligente o amplia para convencer y persuadir de que lo que estábamos haciendo, con errores o aciertos, había mejorado la vida de millones en la Argentina". Luego justificó las garantías que exigió para los allanamientos ya que tiene derecho a "desconfiar" tras las conversaciones privadas que aparecieron en distintos medios de comunicación. También le dejó un regalo al PJ: "Estoy segura de que si mañana me parte un rayo y sólo quedan esparcidas mis cenizas, seguro que muchos no llegarían con el voto popular a ser presidentes".
Miguel Pichetto. "La legisladora que conocí en 2000, 2001 durante la crisis por la 'Banelco' planteaba que no había que poner ningún tipo de obstáculo a los jueces. Está en el debate de la Comisión de Asuntos Constitucionales y en el recinto. De hecho, se abstuvo porque decía que era una tapadera -en referencia a la ley de fueros- para que algunos pudieran continuar en sus bancas. Contemos cómo fueron las cosas", respondió el jefe del PJ, mientras Cristina de Kirchner miraba hacia otro lado en el recinto. Después, ratificó la decisión de no avanzar con ningún desafuero ante pedidos de prisión preventiva hasta contar con sentencia firme, lo cual habilita la posibilidad de la expresidenta de ser candidata el año próximo.
Veamos lo que manifestaron otros oradores del oficialismo y la oposición durante la discusión de los allanamientos:
Ernesto Martínez (Cambiemos-Córdoba). "Debemos realizar esta tarea con ley en la mano, sin adjetivaciones, sin pasiones. Debemos aproximarnos al mundo real, ya que al atenerse a la ley no hay privilegios para nadie. Debemos dar el ejemplo. No podemos estar por encima de cualquiera del pueblo", expresó.
Dalmacio Mera (PJ-Catamarca). El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que votó a favor de los allanamientos, recordó el trámite del asunto, los fundamentos exigidos a Bonadio y las medidas pedidas a la Justicia -y a la presidencia de la Cámara alta- ante la acusación del kirchnerismo relacionadas con aparentes actividades de inteligencia sobre Cristina de Kirchner. Luego, resaltó: "En el marco de otras investigaciones hemos escuchado audios de la senadora que han aparecido por todos los programas de televisión. Es responsable el juez de la diligencia para realizar la medida en cuestión".
Maurice Closs (Frente Renovador de la Concordia-Misiones). "La política no es un juego de señoritas", lanzó el legislador -acompañó la votación de los allanamientos-, y alertó sobre "poner a la política en constante manto de sospecha" sobre decisiones de Estado como el dólar futuro o la utilización de las Lebac. En ese sentido, dijo que "podrán ser malas decisiones, pero no son delitos".
María Pilatti Vergara (Chaco) y Nancy González (Chubut), del Frente para la Victoria. La primera criticó el "show" en torno a la discusión y a las "señoras gordas" que marchan contra Cristina de Kirchner y le pidió a Bonadio que se "escanee la cabeza" para ver si surge "una neurona de sensatez republicana. También indicó a los peronistas que votaron ayer los allanamientos que, en el "barrio", esa actitud se llama "traición, y de eso no se vuelve". En tanto, la segunda denostó a los "ridículos" que "se ríen del pueblo", remarcó que "el peronismo fue perseguido desde sus orígenes", y finalizó: "La gente está intolerante porque no le alcanza la plata para llegar a fin de mes", por lo que convocó a la "responsabilidad para dejar atrás esta distracción que trata de marcar agenda".
Eduardo Costa (Cambiemos-UCR). "En Santa Cruz fueron por todo y se quedaron con todo. Se apropiaron de la Justicia, del Poder Legislativo, de las empresas constructoras, de la obra pública, del petróleo y todo lo que quisieron", apuntó.
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