2 de marzo 2010 - 00:00

Aval a las Fuerzas Armadas y críticas al Poder Judicial

Ricardo Alfonsín abandonó su banca molesto por las críticas de Cristina a la política de derechos humanos de su padre.
Ricardo Alfonsín abandonó su banca molesto por las críticas de Cristina a la política de derechos humanos de su padre.
La defensa de Cristina de Kirchner de la política de derechos humanos de su Gobierno detonó la furia de Ricardo Alfonsín, quien abandonó su banca y se retiró del recinto en pleno discurso presidencial. La jefa de Estado reivindicó ayer a las Fuerzas Armadas y embistió una vez más contra el Poder Judicial, a quien acusó de emitir fallos sobre la base de la tapa de los diarios.

«Esta Argentina virtual y mediática que planteó que odiábamos a las Fuerzas Armadas, por Dios, ¿nosotros los peronistas contra los militares?, somos el único partido político vigente en la República Argentina fundado por un general. Nuestro ADN se gestó allí cuando las Fuerzas Armadas acabaron con el fraude patriótico de la «Década Infame» y Perón fue presidente. Así que no tenemos nada, al contrario yo creo que han humillado mucho más a las Fuerzas Armadas los que las redujeron a ser simples encapuchados en lugar de defensores de la soberanía nacional», fue el tramo del discurso de Cristina de Kirchner, en referencia a los alzamientos carapintada durante el Gobierno de su padre, que el diputado Alfonsín no pudo tolerar. Pero la Presidente redobló la apuesta y denunció incluso un nuevo complot entre la Justicia y los partidos de la oposición:

«Yo he sido legisladora como ustedes, me ha tocado perder muchísimas votaciones, votaciones terribles para el país como aquella que perdimos de los superpoderes de Cavallo, como la que perdí de la primera reforma laboral de Erman González, como la otra que perdí que fue la segunda reforma laboral, un poco más bochornosa, la de la Banelco, esa también la perdí; perdí también la votación de la ley que derogó el delito de subversión económica y que permitió que ninguno de los que se habían robado el país tuviera ni siquiera una citación de la Justicia, pero nunca, nunca que perdí una votación fui a ver a un juez o a demandar a la Justicia para que la Justicia me diera los votos que yo no pude conseguir en este recinto».

La última estocada contra el Poder Judicial llegó cuando la Presidente reclamó a viva voz en el Congreso «una Justicia que sea independiente del resto de los poderes políticos y, fundamentalmente, de los poderes económicos concentrados; necesitamos jueces que fallen no de acuerdo con la tapa de Clarín sino al Código Civil y al Código Penal (Aplausos); necesitamos jueces que condenen a los responsables de lo que sucedió por el accidente aéreo de LAPA y no a un mecánico a 3 años; necesitamos jueces que no dejen salir a los delincuentes, porque están tabulados los precios de excarcelaciones o eximiciones de prisión y, entonces, los criminales que entran por una puerta salen por la otra».

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