Avanza grupo Petersen en acuerdo con bancos para comprar más YPF

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La familia Eskenazi, a través del grupo Petersen, está a punto de cerrar la compra de un 10% adicional de YPF al grupo Repsol. La operación se completaría un año antes de que venza el período estipulado para ejercer esta opción, que era abril de 2012. Se daría así un plazo clave en el proceso de «argentinización» de la compañía, ya que la participación del consorcio local pasaría del 15% de la petrolera al 25%.

La clave que puede gatillar la compra del 10% de YPF fue el acuerdo de financiamiento que selló Sebastián Eskenazi, CEO de la compañía, con un consorcio de cinco bancos. Según pudo determinar este diario, el viernes a la noche -y luego de varias semanas de intensas negociaciones- se habría cerrado un crédito por u$s 690 millones a favor de los empresarios argentinos. El grupo de bancos internacionales, que tienen además una activa presencia en la Argentina, está conformado por Credit Suisse, BNP Paribas, Citi, Itaú y Standard Bank.

En realidad, el porcentaje final sería poco más del 9,5%, ya que los Eskenazi habían adquirido una participación adicional del 0,46% de la empresa a través de su controlada Petersen Energía Inversora. El resto del dinero para llegar a los u$s 1.300 millones puede surgir del plazo que otorgará Repsol para que los Eskenazi paguen con los dividendos que dé la propia compañía, mientras que otra porción menor se pagaría con «cash» aportado por el grupo argentino.

Compromiso

Está prevista esta semana la llegada a Buenos Aires del titular de Repsol, Antoni Brufau, como lo hace mensualmente. Se estima que el grupo español se quedaría con una participación cercana al 55% de la empresa cuando termine todo el proceso de venta (aunque la intención original es quedarse sólo con el 51%). Una parte menor (entre el 2% y el 3%) podría venderse en el mercado porteño y otro 2,5% de las acciones está comprometido al fondo Eton Park, que ya compró una pequeña participación de la empresa a fines del año pasado.

No es casual que la venta de YPF se pueda cerrar en este momento, cuando los argentinos podrían haber esperado un año más para ejercer su opción de compra. El grupo Petersen compró el 14,9% de YPF a principios de 2008. En aquel momento se determinó una fórmula polinómica para el 10% adicional del valor de la empresa, incluyendo entre otras variables la inflación local y el monto anual de dividendos. Sucede que a valor actual, esta opción le daría un beneficio al grupo Petersen cercano a u$s 300 millones: el 10% de YPF a precio de mercado (teniendo en cuenta la cotización actual de las acciones) asciende a u$s 1.600 millones. Pero los Eskenazi pagarían un monto que es apenas superior a los u$s 1.300 millones.

Programa

Fuentes relacionadas a la transacción descartaron que el Estado argentino se encuentre negociando la compra de la porción que Repsol conserva en YPF. No sólo se trata de un monto gigantesco (costaría más de u$s 8.000 millones), sino que además los españoles no tienen ninguna intención de desprenderse de la totalidad de la empresa.

El plan de desinversión que quedó estipulado en el programa Horizonte 2014 establecía que Repsol reduciría su participación en la empresa al 51%, es decir que el objetivo es no perder la mayoría accionaria.

La liberación del precio de las naftas definida la semana pasada es otro elemento en danza. Para YPF resulta fundamental poder ajustar los precios en los surtidores, ya que tiene prácticamente el 60% del mercado interno. El año pasado las naftas aumentaron casi al ritmo de la inflación real (un 25%) y este año se estima que sucederá otro tanto, aunque los incrementos serán graduales. Esta posibilidad de ajuste le asegura a la empresa mantener niveles constantes o crecientes de rentabilidad.

Señal

Repsol tenía planeado originalmente vender una parte sustancial de YPF en 2008, a través de la colocación de acciones tanto en Buenos Aires como en Nueva York. Pero la crisis financiera internacional aplazó los planes más de dos años. La recuperación de los mercados y la suba del precio del petróleo le dieron a Brufau la señal inequívoca de que había llegado el momento para reflotar los planes de venta.

A través de tres operaciones distintas, que tuvieron como líder a Raymond James Argentina y un consorcio de bancos, Repsol vendió el 15% de la compañía entre diciembre de 2010 y marzo de 2011. Ése fue el porcentaje que se sumó al «floating», es decir, las acciones que cotizan en el mercado. El último tramo fue una oferta secundaria de acciones en Wall Street, que recaudó u$s 1.236 millones por el 8%. Con la venta de ese 15%, el grupo español consiguió algo más de u$s 2.200 millones. Eton Park y Lazard Management fueron algunos de los fondos que con partes minoritarias de la empresa en este proceso.

Si finalmente se cierra la venta del 10%, el grupo Eskenazi se habrá quedado con el 25% de la compañía, un 16% flotará en las Bolsas y los españoles conservarán el 59%, que bajaría a cerca del 55% en los próximos meses.

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