28 de enero 2013 - 00:00

Avatares de la cumbre

  • Un minuto de silencio por la tragedia en Brasil pidió ayer el presidente de Chile al cierre de la cumbre UE-CELAC. Después, el canciller Antonio Patriota estuvo de pie un largo rato recibiendo condolencias por el «Cromañón brasileño». Angustiada ante la tragedia, la presidenta Dilma Rousseff había partido temprano en la mañana.  

  • Los empresarios argentinos estuvieron esta vez en otras playas, o en otras nieves, como Eduardo Eurnekian, en la cumbre económica de Davos. Nuestro país fue apenas representado por una trinidad empresarial: el titular de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, quien después de la gaffe del rodrigazo de la semana pasada dijo sellaba sus labios por ahora; el vicepresidente de la COPAL, Agustín OReilly (hombre, a su vez, de Arcor), y el veterano «canciller» del grupo Bulgheroni, Antonio Estrany y Gendre. Y a última hora de ayer se dio una vuelta por la cumbre Chacho Álvarez (siempre llega para las fotos).

  • La secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri no asomó la nariz por la megacumbre empresarial de europeos y latinoamericanos del sábado en el hipertrendy hotel W del barrio El Golf. Preparaba la reunión de Cristina con Dilma Rousseff del sábado por la tarde. Tema: aranceles. Por eso se la pudo ver ya en el vuelo de Aerolíneas de la tarde del viernes estudiando una carpeta: «Disposiciones de Comercio Exterior». 

  • «Obama dice que vamos lento en Cuba, pero yo soy el que tiene el pie en el acelerador», sentenció Raúl Castro, ante los periodistas en Espacio Riesco. El cubano fue de los pocos que optó por alojarse en la residencia de su embajada, y arrastrar al barrio de Vitacura a una descomunal y continua protesta anticastrista de parte de simpatizantes de la UDI. Castro se trajo desde la isla una veintena de oficiales de la G2 (servicio secreto), además de un Dodge blindado.

  • El sábado Piñera recibió primero a Dilma Rousseff para una bilateral y luego a Angela Merkel y una poderosa delegación para el almuerzo. Ambas mandatarias, junto con los presidentes de Finlandia y España, fueron los únicos cuatro recibidos en «visita de Estado».

  • Cuatro ausentes con aviso: obviamente, Hugo Chávez internado en La Habana. Pero también Rafael Correa, con licencia en la presidencia por estar en campaña por su reelección (su reemplazante, el vice en ejercicio Lenin Moreno Garcés, fue el último en aterrizar en Santiago: lo hizo con el tiempo justo para acomodarse para la foto de la cumbre, bajo el rayo del sol a las seis de la tarde del sábado).

    El tercero en no asistir fue el presidente de Surinam, Desi Bouterse, que prefirió quedarse en el Caribe: figura en la lista de «buscados» por Interpol, acusado de asesinato.

    El cuarto es el paraguayo Federico Franco, que después de su controvertida expulsión de Mercosur y Unasur desde Mendoza en junio pasado, es un convidado de piedra (tácito) en cumbres latinoamericanas.

  • La cena del sábado para agasajar a los 43 mandatarios se hizo en el club hípico Paperchase. Antes de sentarse a la mesa los 1.500 invitados disfrutaron de un show de destreza hípica, encabezado por los hijos del propio canciller Arturo Moreno (vestido de «guaso» andino recibió a los invitados). La tropilla de zainos forma parte de la gauchodiplomacia trasandina: esos mismos caballos viajaron (con ministro y todo) para desfilar ante la reina Isabel en Windsor, en ocasión de sus bodas de diamante en el trono británico. CFK y Raúl Castro fueron los únicos que no concurrieron a ese ágape.

  • Bilateral 1: la única de Raúl Castro. Fue con una delegación serbia, en la embajada de su país. 

  • Bilateral 2: la de Rousseff y Piñera. Fue la primera entre ambos. Y ya dio sus frutos: el megaempresario Horst Paulmann (Cencosud, Jumbo, entre otras empresas), comenzó a preparar su desembarco en Brasil. Dicen que planea llevar la mitad de su corporación a San Pablo. Dilma hizo hincapié en la necesidad de corredores bioceánicos: ¿se refería a los túneles de Aguas Negras y Aconcagua?

  • Bilateral 3: la de Piñera con Castro. Además de ultimar detalles del traspaso de la presidencia pro-témpore del CELAC, el chileno hizo su reclamo por la extradición de tres chilenos refugiados en Cuba, acusados del asesinato del senador Jaime Guzmán. El mismo caso que Sergio Apablaza, protegido del gobierno de CFK.

  • Británico se ajusta el cinturón: fue Kenneth Clarke, el ministro enviado por David Cameron a la cumbre. El ultraconservador Clarke es, a diferencia de Cameron -pidió un plebiscito para separarse de la UE-, un eurófilo de peso. Aunque tiene otras cuestiones en la balanza: una dieta demasiado eficaz lo llevó de urgencia hasta una tienda Brooks Bros., para alzarse con tiradores, que a su vez les alzasen los pantalones. Se lo había visto muy incómodo un rato antes dando su discurso parado frente al atril.