Susú Pecoraro y Alejandra Darín en «Alguien que me quiera» («Canal 13»).
A dos meses de su estreno, «Alguien que me quiera», la tira de prime time de «Canal 13», comienza a bajar integrantes del elenco y se analiza un posible cambio de horario si su rating de 15 puntos no mejora. El primero en abandonar el programa será Alejandro Awada, el mejor actor del programa y cuya participación escueta, dicen, estaba pautada desde el principio. Sin embargo, no sorprende esta primera baja en una historia que no encuentra rumbo pues son varias las subtramas sin la gracia de una película coral. Además, Andrea Del Boca-Osvaldo Laport vs. Susú Pecoraro-Miguel Angel Rodríguez, parecen disputarse el protagonismo.
En «Telefé» en cambio, la competencia con «Botineras» recupera presencia y marca récords para esa tira: el lunes tuvo un promedio de 19.6, lo que seguramente se explica por la escena gay entre el Flaco» Riveiro (Christian Sancho) y Lalo (Ezequiel Castaño). Desde la semana pasada se mostraba a ambos en las duchas, desnudos, mirándose, mientras los últimos días se publicitó la escena del beso apasionado entre ambos futbolistas. Finalmente el lunes se mostró cómo el personaje de Sancho comenzó a consolar al del Castaño, que no dejaba de llorar en el vestuario por la muerte de Giselle (Florencia Peña). Pero las palabras de afecto e intento de consuelo terminaron en un extenso beso. En «Canal 13» bromeaban con probar alguna historia similar entre Laport y Rodríguez.
«TVR» («Canal 9») hurga en el archivo para seguir atacando a la oposición, y lo hace con lo más fácil. Los lapsus de Carlos Menem. Ahora prepararon un informe que desempolvó una entrevista de Mauro Viale a Carlos Menem, donde el riojano confundía todo. Primero se le preguntaba sobre su compañero de fórmula para las presidenciales de 2003 y si bien lo describía físicamente, no recordaba exactamente cómo se llamaba. Luego lo interrogaba por un candidato al ministerio de economía y decía Carlos Arslanián (en lugar de Melconián). Y cuando Viale quiso saber sobre la inflación, Menem respondió: «Estamos en un 20% mensual», a lo que Viale corrigió; «Anual, sino estaríamos al borde de una hiperfinflación». «Y sí, lo estamos», advirtió Menem sin advertirlo.
Cris Morena Group y RGB Entertainment llegaron a un acuerdo con «Endemol» y «Telefé», luego de que aquellos exortaran la semana pasada a estos últimos para que levantaran «Niní», por considerarlo una copia de «Floricienta». Ese ciclo infantil y juvenil que llevó a Florencia Bertotti al liderazgo en la franja, buscó ser reeditado por la actriz a través de la empresa KaberPlay (por Kazcka-Bertotti) en conjunto con Endemol. Finalmente la tira seguirá al aire pues está en instancias finales y no tendrá nueva temporada (mucho menos luego de esta acusación de plagio a la que la justicia hizo lugar). Es claro que Bertotti intentó explotar lo aprendido con Cris Morena y no sólo compuso un personaje similar sino que delineó todo el negocio en torno al ciclo de TV: revista, merchandising que incluye vasos, tasas, platos, discos, etc.
Los empleados de «Cuatro Cabezas» se preguntan la razón por la que se dejó de lado el redituable negocio de los programas producidos para la TV paga mientras sólo trabajan para «Telefé». Realizan «Zapping», preproducen «CQC», «La liga» y hoy lanzan «Clase turista». Además se aguarda el estreno de «El hormiguero». «La liga» cambiará su perfil pues advierten desgaste tras 5 años de aire con lo que los capítulos ya no girarán en torno a un sólo tema enfocado desde diferentes ángulos (esa era su esencia original), sino que ante el agotamiento de los temas abordarán la realidad social y añadirán notas de color.
«Clase turista» debuta hoy a las 23.15 y mostrará distintas ciudades del mundo a través de argentinos que por algún motivo o circunstancia se quedaron ahí. El ciclo apunta a conocer esa ciudad a través de las experiencias y miradas personales de los argentinos en cuestión, que serán anónimos, no famosos. De este modo buscan diferenciarse de los programas que recorrieron el mundo junto a argentinos famosos (el más recordado «Por el mundo» con Marley y el precursor «360, todo para ver»).
Directivos y anunciantes de la industria televisiva muestran preocupación ante el deliberado alejamiento del público de la TV abierta y su vuelco hacia el cable, el videojuego o la navegación por Internet. Hace más de una década se observa que la franja más desencantada con la TV abierta es la más codiciada por la publicidad y las marcas: la franja ABC1. Mientras ese público, es el más consumidor de diarios, revistas, radio, cable, cine e Internet, ignora cada vez más a la TV abierta. En consecuencia, el cable aparece en constante expansión y en el ABC1 la ecuación de consumo de TV de aire y cable es 51% y 42% respectivamente. Resulta evidente que en pocos años la paga superará, en esa franja, a la abierta. No por nada hace tiempo se señala que la publicidad en cable parece ser más abundante (y molesta) que en TV abierta.
En los canales de noticias podrían aprovechar el minuto a minuto para consultar a especialistas sobre el engorroso debate por el DNU, que a diario trae nuevos vericuetos que necesitarían ser explicados por profesionales idóneos. Sin embargo, optaban por retransmitir el debate desde el Congreso con apuntes de movileros que no explican nada, mientras amenizan con otra clase de informes, como fueron ayer a la mañana «Diet vs. light», con Alberto Cromillot, «La novia argentina de Al Pacino» (Lucila Polak), con Nequi Galotti o «Las mujeres prefieren el taxi». Todo en «C5N». En «América 24» se preguntaban si era posible perdonar una infidelidad, a cuento de la reconciliación de Victoria Vanucci con el «Ogro» Fabbiani.
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