Guillermo Francella intentó poner algo de gracia en el sketch que jugó con Tinelli, pero sin buenos libretos ni él lo logra.
- Con rating récord en lo que va de 2009 y el debut más alto de los últimos cinco años de «Showmatch», el regreso de un avejentado Marcelo Tinelli en su 20° aniversario midió 41.5 puntos, con un pico de 46 en el minuto a minuto. El conductor habló del «regreso del humor a la TV», sin la exaltación casi irritante que se venía advirtiendo los últimos años. Con dos décadas ininterrumpidas de liderazgo en la TV, Tinelli volvió a demostrar que la autocelebración y el humor de «gastada» agrada a gran parte del público argentino.
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- Como en las listas de candidatos para las próximas elecciones legislativas, este año volvieron «todos». Tinelli se regodeó uno a uno con los históricos que --avisó--, no asistieron para visitarlo en el debut sino que desfilarán durante todo el año. Pero no fueron convocados para generar nuevos sketches, sino que la «gracia» estará en que repitan lo de siempre. En el debut estuvieron los Korol por el mundo, los «Taxi Boys» y «Los tangueros».
- Lo de Tinelli es ya una subcultura: clima festivo de papelitos y canción de hinchada, mujeres en danza (todas ellas obsesionadas por llamar la atención del conductor y robar segundos de fama), cámaras ocultas, exaltación de la desgracia ajena y fingida emoción (con llanto y golpes bajos) al cumplir sueños solidarios. El conductor ironizó varias veces con su separación y se valió para ello del tedioso sketch con Guillermo Francella, donde interpretó a un recién separado «abandonado». Más tarde también actuó junto a Gasalla y se refirió a lo mismo. Pero ni el oficio de Francella ni el de Gasalla para la comedia lograron despertar más que una tímida sonrisa, pues a la parquedad de Tinelli debe añadirse la falta de guión para un sketch que jamás despegó.
- Lo mismo ocurrió con la apertura copiada de «Lost»: estuvo bien filmada y ambientada, pero se trató de copiar cada plano y cada gesto del original. Desde ya, se daba por descontado que todos los espectadores conocían «Lost», ya que en caso contrario se quedaban en ascuas. Pero lo más grave fue que ni siquiera hubo chistes, salvo que se consideren tales que Tinelli encontrase en su bolsillo un alfajor o un micrófono. Y fueron a filmarla a Uruguay, cuando años atrás lo habían hecho en el Glaciar. Este año parodiarán a políticos oficialistas y oposición, mientras hace no tantos años la parodia la protagonizaba Néstor Kirchner y se burlaba de Fernando de la Rúa. Ya se sabe, los presidentes pasan, pero Tinelli siempre queda.
- Por fortuna hubo mucho más en TV que la vuelta de Tinelli. Regresó a «Canal 7» el programa de Nicolás Pauls, «Elepé», con vasto trabajo de producción en el rastreo de información, entrevistas y archivos sobre un disco en especial que se examina en cada programa. El elegido para el debut fue «El león» de Los Fabulosos Cadillacs. Una alternativa a Tinelli más que interesante para los lunes, hasta que llegue «Diego Capusotto y sus videos». Prometen que será en agosto.
- Otra buena opción estuvo en el cable, aunque con algo de espectacularidad no apta para paraonicos. Es que se trata de los especiales sobre la influenza que emite toda la semana Nat Geo, a las 23. El lunes se vieron detalles sobre la «Gripe aviar» y ayer sobre la gripe y la primera infectada, la «paciente cero», quien atacada por el virus de la «supergripe» viajó por el mundo diseminándolo.
- A propósito del abordaje de la gripe mexicana, sorprendió el enviado de «Telefé noticias», Diego Pietrafesa, único cronista del mundo (a juzgar por lo que emiten CNN, BBC, TV5 y más canales extranjeros desde México) que cubre las noticias con barbijo o «tapabocas» en todo momento, más un efecto teatral que sanitario, y peor aun su insistencia en arreglárselo, coqueto él, cada vez que se le desliza.
- En otro noticiero, el de «América», además de la gripe porcina recordaron el dengue. Bajo un título que nunca se supo si era en broma o en serio, «La moda de las plantas carnívoras», se elaboró un informe típico de Chiche Geblung, por la inventiva. Mostraron que habían aumentado las ventas de plantas carnívoras, con precios que no superan los 30 pesos. Aclaraban que no había que comprarles alimento.
- Para detectar el bajo coeficiente intelectual en TV, ya no hay que recurrir al «CQC Test» o a los juegos de Julián Weich, cuyas preguntas son francamente fáciles. En el «Trabaletras» de Mariana Fabbiani, el participante sólo debe deletrear palabras, algo que se creía, a priori, soso, pues proviene de la TV inglesa. Allí cada palabra suena diferente de su grafía, pero en español, pierde gran parte de su sentido. Pero como en TV todo es posible. Participaban las inefables mellizas Xipolitakis. Una de ellas tuvo que deletrear las palabras pigmeo, pendejo, cuajo, fortísimo, raído, gorgotear y negligente. Sólo acertó «cuajo», la más corta, pues el resto le resultaba «muy difícil». Si bien cambiaba las letras pues no conocía los significados, Fabbiani reflexionó: «Ella toma las sílabas como letras, abrevia en su cabeza».
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