Así como vedettes y jurados de «Showmatch» eran número fijo en los almuerzos de Mirtha Legrand en otras épocas, ahora -además de las «mesas temáticas», como la de ayer, que reunió a las «Madres coraje»- no pasa semana en que no se invite a alguien del elenco de «Malparida» («Canal 13»). Es que Legrand no oculta su orgullo de ser la abuela de la protagonista de la novela, Juana Viale. El miércoles, las invitadas eran Mónica Cabrera, Marina Bellati y Luciana Lifschitz, el hilarante trío de empleadas administrativas de la empresa en la que trabaja Viale. Junto a ellas se sentaron el periodista de Policiales Gustavo Carabajal y Virginia Innocenti, quien a diferencia de la frescura y la naturalidad de las tres debutantes en los almuerzos de Mirtha, hizo gala de un envaramiento y un divismo rayano en la mala educación. La actriz y cantante ninguneó ostentosamente a sus colegas durante todo el programa, y recién hacia el final pareció percatarse del respeto con que las trataba la anfitriona. Ellas, a su vez, resistieron los embates de Legrand acerca de «qué va a pasar» en la trama y, por supuesto, alabaron a la nieta cuando su abuela quiso saber «cómo es trabajar con Juanita». Al final, Mirtha reconoció riendo: «Ahora, para mucha gente, soy sólo la abuela de Juana Viale».
Sorprendió anteayer la presencia de Antonio Gasalla en un programa como «Intrusos», que no se caracteriza justamente por convocar figuras con trayectoria o talentosas, sino que satura con aspirantes a mediáticos. Gasalla aportó varios conceptos sobre la TV actual, y consideró que no podía despreciarse a la televisión porque «es el medio de comunicación mas grande». Sobre la imagen que fagocita el talento, el actor sostuvo que «Para mi la profesión es actuar, pero hoy en dia es tener presencia, operarte bien la cara y acceder a que una cámara te fotografíe. Antes se tenía mas cuidado con la palabra artista». Curioso que todo esto lo dijera en uno de los ciclos que hace culto al cuerpo siliconado y no da mucho espacio a actores.
Gasalla sostuvo que Tinelli se había convertido en un muy buen comediante pero consideró que le faltaba guión. No estuvo errado pues «Showmatch» se convirtió en un remedo de «Yo me quiero casar y usted», que antes buscaba «novia» para Ricardo Fort y ahora lo hace para Tinelli. Así pasan largas horas de programa, con chicas que aparecen para conquistar al conductor. Esta semana fue el turno de Patricia «Coki» Ramírez, cordobesa presentada por «La Mole» Moli, para postularse como candidata para de Tinelli. Antes había sido «Laurita», quien ya salió a quejarse en otros programas porque la llaman «gato». Gracias a «Coki», el programa vespertino satélite de «Showmatch», «Este es el show», tuvo su marca más alta desde el debut: 14.3.
El Twitter invadió medios gráficos, radiales y televisivos. Casi todos los conductores no sólo reiteran en radio y TV que tienen Twitter sino que cuentan las peleas que se suceden en la red social, como para incluir a aquellos ajenos al fenómeno. Habían comenzado en «Basta de todo» de radio «Metro» donde contaban con lo que «twiteaban» algunos famosos, además de campañas para sumar seguidores a ciertos personajes, mientras ahora en «Duro de domar», hacen lo mismo.
A partir de la sanción de la Ley de Medios, «Canal 9» está obligado a incluir contenidos locales y por eso preproduce una telenovela que estaría protagonizada por Esther Goris. Así, además de los culebrones latinoamericanos, habría alguna novedad argentina. Las últimas se vieron en 2007, «Doble venganza» y «Romeo y Julieta».
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