7 de abril 2014 - 00:00

Bafici: se destacan dos films nacionales

“La Salada”, de Ignacio Hsu, compite en la sección Internacional del Bafici. Una comedia sentimental bien hecha, con personajes de diferentes colectividades.
“La Salada”, de Ignacio Hsu, compite en la sección Internacional del Bafici. Una comedia sentimental bien hecha, con personajes de diferentes colectividades.
Una película agradable, y una realmente buena y al gusto de todos los públicos, aparecieron ayer en dos de las competencias del Bafici, y ambas son nacionales. Se trata de "La Salada", de Ignacio Hsu, y "Ciencias naturales", de Matías Lucchesi, que ya venía llamando la atención, y ganando premios, desde enero en el Festival de Berlín.

"La salada" compite en la sección internacional, está hecha por alguien que conoce el paño, y muestra con simpatía los desvelos amorosos de unos jóvenes inmigrantes: un chinito solitario enamorado de una criollita con hijo, una coreanita criada acá desde chica, un chico boliviano con su tío, dispuestos a trabajar en un restaurante coreano, aunque el pibe más bien quisiera trabajarse a una linda chica, y una coreo-argentina a punto de casarse con un muchacho de la colectividad. Pero no importa que el muchacho sea lindo y con plata. Ella se muestra preocupada, y dice que es por su padre, que anda mal de salud. Buenos apuntes, y buenos personajes, bien encarnados. En el elenco, dos orientales ya queridos por los espectadores: Ignacio Huang ("Un cuento chino") y, en el papel de padre serio, Chang Sung Kim ("Graduados").

Por su parte, "Ciencias naturales", que, pese a la talla, compite en la nacional, es una historia realmente original, bien narrada, con excelente elenco encabezado por la nena Paula Galinelli Hertzog ("El premio") y, como la maestra cómplice, Paola Barrientos (también "Graduados"). La historia: una chica de una escuelita de Traslasierra, de esas que se llega a caballo, está emperrada en escaparse para buscar a su padre.

No sabe quién es, sólo sabe que doce años atrás el tipo anduvo instalando unas antenas en la zona. Con el único dato de la empresa responsable, ella decide encontrar al irresponsable. No piensa reprocharle nada, sólo conocerlo. Dos días, varias pistas, unas vueltas de tuerca muy apropiadas y naturales, personajes memorables, buen cuidado técnico, excelente elenco, linda resolución, encanto, ternura, y algo inhabitual en este tipo de competencias: un relato bien preciso, y emoción. Quizá por eso no gana nada. Pero realmente vale la pena.

Dejá tu comentario