Bancos perderían $ 5.000 millones

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Detrás de la tarjeta de crédito única para supermercados -que confió estar estudiando este viernes el secretario de Comercio, Guillermo Moreno- hay una pelea más ambiciosa.

Si el proyecto prosperara tal como trascendió, los bancos podrían perder, en el peor de los casos, una facturación anual de más de $ 5.000 millones. Es lo que hoy ya perciben en concepto de intereses y de comisiones cobradas a los comercios minoristas, y que en buena parte empezaría a ser obtenido por el Banco Nación si éste se convirtiera en el nuevo emisor de la tarjeta "única".

De acuerdo con esa estimación, calculada sobre la base de datos oficiales, los bancos se verían más amenazados por la eliminación de los ingresos que registran a partir de sus tasas de financiamiento (unos $ 4.400 millones anuales) que por el que obtienen de la comisión del 3% que cobran a los supermercados ($ 800 millones anuales).

Eso explica en parte por qué dentro del propio sector hoy consideran "posible" que las asociaciones se inclinen finalmente por presentar al Gobierno una propuesta de baja de comisiones en este segmento. "Esto de la tarjeta es impracticable; está claro que lo que quieren es lo de siempre: que los bancos se sienten a negociar las comisiones con ellos", comentó ayer un banquero a este diario. Mientras tanto, desde un organismo oficial destinaban todas sus apuestas a esa alternativa: "Puede ser que los bancos terminen proponiendo una baja de comisiones y el proyecto no salga", se entusiasmaron.

Según el Banco Central, los bancos otorgaron un financiamiento al sector privado (en pesos y en dólares) de más de $ 11.000 millones en enero pasado. Por estudios que realiza la consultora Dalessio Irol, en el sistema bancario se sabe que, actualmente, las compras en supermercados representan el 18% del total financiado con tarjeta de crédito por las grandes entidades (que acaparan el 80% del mercado) y el 30% en los pequeños plásticos regionales (el 20% del mercado). Eso significa que, en promedio, estos comercios minoristas representan hoy el 20% de lo que consume el sector privado con tarjeta de crédito a nivel sistema Y eso da una colocación, sólo en los súper, de $ 2.200 millones por mes (o $ 27.000 millones al año).

Con estos números, la comisión del 3% cobrada a las cadenas de supermercados dejaría a los bancos más de $ 800 millones anuales. El ingreso resulta despreciable si se considera que, sólo por intereses (calculando una tasa anual promedio del 34,6% por estas líneas y un stock de $ 64.300 millones), las entidades hoy perciben una facturación de más de $ 4.400 millones al año.

Margen

"Esto muestra que en la torta de ingresos de los bancos, las comisiones no ocupan un lugar prioritario,
sino que la mayor plata es por intereses. Si el objetivo de la tarjeta es para que a los súper les cobren menos comisiones, con estos números queda claro que los bancos estarían dispuestos a resignarlas, porque posiblemente encuentren margen para achicarlas", comentó el economista Andrés Méndez, de AMF Economía. Si la comisión se redujera del 3% al 1%, como pretende Moreno, el ingreso anual por este concepto sería de $ 260 millones.

Vale aclarar que una parte marginal de estos ingresos hoy ya está siendo percibida por el Banco Nación, que es la entidad que terminaría emitiendo los plásticos en el caso de que prosperara el proyecto de Moreno. Pero la entidad de Juan Carlos Fábrega tiene hoy una participación en el mercado tan marginal (de poco más del 6%) que no cambiaría significativamente las estimaciones.

Lo cierto es que los banqueros no se muestran demasiado nerviosos por estos días cuando se los consulta al respecto. Algunos, porque consideran que el proyecto es tan impracticable que terminará por naufragar. Otros, porque creen que estos grandes ingresos que resignarán les dejan hoy muy poca rentabilidad por la enorme cantidad de descuentos en los que suelen invertir. "Está claro que los más perjudicados en esto serían los supermercados, porque nosotros siempre tenemos alternativas de sustituir ingresos con algún otro producto, pero ellos claramente podrían ver afectadas entre un 15% y un 20% las ventas que perciben a partir de los descuentos que damos, y en los que invertimos mucho", comentó una alta fuente bancaria. "No nos vamos a quedar cruzados de brazos. Si bien una baja de comisiones es probable, igual no veo mucho margen en esto", completó.

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