Bancos suben tasas para atenuar control de BCRA

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• Ya ajustaron en dos puntos porcentuales los costos de sus préstamos

Los bancos salieron otra vez en masa en los últimos días a ajustar las tasas de interés de prácticamente todos los créditos que toma el sector privado, a sólo dos semanas de que el Central les prohibiera facturar una buena parte de los cargos y comisiones que cobran a los clientes, y a pesar de que, hace sólo un mes, recibieron llamados telefónicos de funcionarios oficiales para evitar que encarecieran sus préstamos.

En distintas entidades confiaron a este diario que la suba se ubicó en un rango promedio de entre 100 y 200 puntos básicos sobre la llamada tasa nominal anual (TNA) de las líneas de personales, prendarios y adelantos en cuenta corriente (para capital de trabajo). Y la definieron a grandes trazos como un intento por compensar las pérdidas que empezaron a sentir, por un lado, con el aumento del retorno que pagan a los ahorristas para convencerlos de que dejen su dinero en el banco; y por el otro, con los topes y las prohibiciones que impuso el Central sobre el cobro de algunos servicios que ya consideraban relevantes para el negocio.

Por instinto de supervivencia u oportunidad, los grandes bancos del sistema financiero subieron entre 100 y 200 puntos básicos tasas de préstamos que inicialmente se ubicaban en un rango de entre el 30% y el 45% anual. Lo hicieron puntualmente sobre la TNA, porque la medida del Central sólo había alcanzado a regular los cargos que le agregan a ella y que conforman el Costo Financiero Total. También, parece, ante la aparente pasividad de aquellos funcionarios que hace sólo un mes llamaban a las mesas de los bancos para pedir que evitaran trasladar a los créditos los aumentos del costo de fondeo (especialmente, los que toman las empresas).

Hay un diagnóstico ideológico que hoy, todavía, separa al sector: los banqueros sostienen que deben trasladar indefectiblemente a los préstamos cada aumento que sienten en la tasa Badlar (la que rige para los plazos fijos mayoristas, que pasó del 14% al 17,75% anual desde marzo pasado hasta hoy); pero la gerencia general del Banco Central (BCRA) considera, en cambio, que este aumento puede hoy ser absorbido y que las entidades deberán acostumbrarse a convalidar menores márgenes de rentabilidad.

Desde hace tiempo Mercedes Marcó del Pont se muestra preocupada por los efectos que puede provocar el encarecimiento del crédito en una economía que todavía no se recupera. Eso explica que tome medidas que apunten tanto a controlar la suba de las tasas como a abaratar el costo de fondeo de las entidades.

En una de las normativas más recientes, el organismo les impidió cobrar en sus créditos cualquier cargo adicional en concepto de servicios que brindan terceros o que no tengan una contraprestación directa, como el seguro de vida, las operaciones por ventanilla y el cobro de resúmenes electrónicos. La medida representó un duro golpe para un sistema financiero que durante los últimos años había encontrado en las comisiones el recurso más adecuado para sobrellevar la caída de sus márgenes de ganancia (tanto en préstamos como en bonos). En los resultados del año pasado, por ejemplo, los ingresos por servicios llegaron a representar entre el 25% y el 40% del total facturado. Ahora buscan sobrevivir con otros mecanismos. Y revisan instintivamente aquellos conceptos que, hasta ahora, la regulación no alcanzó.

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