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B.B. King: un milagro artístico a los 84 años
• El legendario «rey del blues» llenó el Luna Park con su concierto
B.B. King en el Luna Park: «Tengo que darle las gracias a alguien allá arriba por haberme permitido llegar a esta edad pudiendo tocar para ustedes».
Luego de un par de instrumentales, apareció luciendo un smoking multicolor el rey del blues, B.B. King, quien inmediatamente tomó asiento al frente del escenario arrojando a los fans pequeños souvenirs -púas y cadenitas-. El Luna Park estaba casi lleno, y el público argentino parecía absolutamente conciente del lujo de poder apreciar en vivo el arte de este músico legendario que, a los 84 años, aun tiene energía para hacer giras por el mundo exhibiendo su talento en shows de casi dos horas sin interrupciones.
«Tengo 84 años, pero no estoy muerto» bromeó B.B. King refiriéndose a su atracción por el sexo débil en uno de los tantos momentos en los que se comunicaba con el publico, tanto entre tema y tema como durante las canciones. Su famosa guitarra Lucille no tiene el sonido limpio de otras épocas, sino un sonido más crudo y los solos un estilo más lúdico, jugando con los silencios y las reacciones del público ante cada muestra de su virtuosismo que, obviamente, ya hace mucho rato no necesita exhibir demasiado.
Siempre sentado en su silla, donde a veces se bamboleaba bailando al ritmo de la música, el guitarrista recordó varias veces la memoria de su amigo Pappo, y también dio a entender que difícilmente pueda volver a tocar en la Argentina, ya que «tengo que darle las gracias a alguien allá arriba por haberme permitido llegar a esta edad pudiendo tocar para ustedes».
Las versiones de clásicos rotundos del género como «Every Day I Have The Blues» o «The Thrill Is Gone» mostraron al B.B. King cantante y guitarrista en su mejor forma, apoyado por una banda a su medida tanto en la sección de vientos con en la imparable base rítmica. Pero King no se limitó a los standards, también lanzó una aceleradísima y muy rockera variación del tema que tocoó con U2, «When Love Comes To Town», y una vertiginosa adaptación al boogie de «Cuando los santos vienen marchando», que cerró un show increíble en lo musical y especialmente emotivo pára los fans argentinos, que agradecieron especialmente esta rara ocasión de escuchar a esta leyenda viviente, quizá por última vez.
B.B. King: Luna Park. Con B.B. King (guitarra, voz). Stanley Wardell Abernathy (trompeta), James Henry Bolden (trompeta), Charles Edward Dennis (guitarra), Anthony Dwight Coleman (batería), Melvin Jackson (saxo), Walter Riley King (saxo), Reginal Armaunne Richards (bajo), Ernest Edward Vantrease (teclados).


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