1 de marzo 2012 - 00:00

BCE inundó con euros a bancos: 529.500 M más

Mario Draghi
Mario Draghi
Fráncfort - La «bazuca» anticrisis del Banco Central Europeo llegó a un billón de euros, con los 529.500 millones que prestó ayer a 800 entidades de Europa para garantizar liquidez en el mercado y generar créditos.

Se trata de envíos «líquidos» a bancos privados, reembolsables a tres años y con un interés fijo del 1% (según la tasa del día, aunque puede variar), que representa la segunda inyección masiva de créditos para estabilizar el sistema financiero y reactivar los préstamos de dinero a empresas y particulares.

El aumento del número de bancos participantes con respecto a la primera tanda de préstamos, que se realizó en diciembre de 2011 por 489 mil millones de euros, se debe a la flexibilización de las condiciones de la concesión del dinero.

Así, las entidades bancarias europeas recibieron 489.190 millones de euros el 21 de diciembre (523 entidades beneficiadas) y 529.530 millones ayer, lo que hace un total de 1,01 billón de euros, es decir, más que el PBI español actual, por ejemplo.

Con esas acciones, el BCE se asegura unas ganancias de alrededor de 10 mil millones anuales por esos préstamos, aunque la cifra podría ser superior si el precio del dinero sube de aquí hasta que venzan los créditos o inferiores si el tipo de interés oficial baja.

Ayer accedieron a la oferta de dinero bancos más modestos, pero que juegan un papel muy importante en la financiación de las pequeñas y medianas empresas, las más expuestas al problema de la falta de financiación.

El primer envío de dinero del BCE en diciembre calmó los temores de una contracción en los mercados de dinero de la Eurozona, que habría surgido por la pérdida de confianza por las altas deudas soberanas.

Esta vez la inyección de efectivo acaba con los temores de un eventual derrumbe de los bancos en Europa por falta de pago de los bonos, u otras deudas que estaban a punto de vencer.

En las condiciones del préstamo, el BCE da la posibilidad a los bancos de devolver el préstamo antes de que venza, por lo que si las condiciones del mercado mejoran, las entidades se sacarán de encima sus deudas cuando lo deseen.

Esa lluvia de dinero ha evitado el «credit crunch» (restricción crediticia), afirmó el presidente del BCE, Mario Draghi, aunque también su antecesor, el francés Jean-Claude Trichet, apeló a esa iniciativa pues fue quien decidió las líneas de crédito de diciembre.

La segunda «Long-Term Refinancing Operation», como llaman a esos flujos de dinero como préstamo a los bancos, debería potenciar el crédito en la eurozona, favorecer la capitalización de la banca y dar cierto oxígeno a los bonos de Estado.

Aunque no lo es el dinero prestado por el BCE a los bancos, funciona también como «cortafuegos» y puede colaborar para que el esfuerzo de asistencia financiera del FMI sea menor.

No hay previstas nuevas operaciones de este tipo por parte del BCE.

Agencia ANSA

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