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Bemberg cambian cerveza por vinos
Los Bemberg-De Ganay constituyeron para esta operación el holding Terold; la vendedora fue el fondo DLJ (Donaldson, Lufkin & Jenrette), que en 2000 fue absorbido por el Credit Suisse.
El único miembro de la familia que quedó afuera de Terold fue Carlos Miguens, que desde su salida de Quilmes se dedicó al negocio de la energía y compró Central Costanera entre otros activos de generación. La abstención de Miguens -que también forma parte de la «mesa chica» de AEA (Asociación Empresaria Argentina)- sin duda tiene relación con el quiebre que se produjo entre él y el resto de su familia al momento de vender la cervecera. Miguens quería conservarla, pero quedó en minoría frente a los De Ganay. El ahora empresario energético, cabe recordarlo, es hijo de la fallecida directora y guionista de cine María Luisa Bemberg.
La gran pregunta que circula en el mercado de consumo masivo, y que no fue respondida por los voceros que designaron los compradores para la ocasión, es si la operación prevé un «call» (opción de compra a futuro) para los Bemberg. «Sería muy raro que hubieran entrado a partes iguales con DLJ, que viene manejando la empresa desde hace años, sin la posibilidad de quedarse con el manejo de acá -por caso- a un par de años», dijo un alto directivo de otra bodega. Por ahora, y según adelantó la empresa, la conducción será compartida.
Fundado por don Antonio Pulenta hace casi sesenta años, el control del grupo Peñaflor quedó a fines de los 90 en manos de Luis Alfredo Pulenta, tras comprarles las acciones a más de 25 primos y parientes entre quienes estaban repartidas. En 1998 Pulenta le vendió el 20% de la firma a DLJ, con un «call» que podía ser ejercido en el siguiente lustro. Los suizos lo hicieron en 2002, y desde entonces (y hasta ayer) tenían el 100% del grupo bodeguero.
Cuando compraron la firma, facturaba $ 100 millones anuales; el año pasado -según su balance- cerraron con ventas cercanas a los u$s 280 millones, en buena parte fruto de una agresiva política de compras en la última década y de exportaciones.
Sus bodegas entregan unos 30 millones de cajas de nueve litros por año de marcas tan diversas como Trapiche (de alta gama) a Termidor, que se vende en «tetrabrick». En el medio quedan 50 marcas más, entre ellas Fond de Cave, Alma Mora, Elementos, Don David, Michel Torino, Santa Ana, Frizee y Hereford.

