30 de septiembre 2010 - 00:00

Bening-Moore son lo mejor de “Mi familia”

Las actuaciones de Annette Bening y Julianne Moore son lo más destacable de una comedia dramática conyugal cuya única diferencia con otras made in Hollywood es que trata de una pareja de mujeres.
Las actuaciones de Annette Bening y Julianne Moore son lo más destacable de una comedia dramática conyugal cuya única diferencia con otras made in Hollywood es que trata de una pareja de mujeres.
«Mi familia» (The Kids are all right», EE.UU., 2010, habl. en inglés). Dir.: L. Cholodenko. Int.: A. Bening, J. Moore, M. Ruffalo, M. Wasikowska.

Una pareja de lesbianas juntas desde hace años, con dos hijos ya grandecitos del mismo donante anónimo de esperma, podrían estar a punto de una crisis conyugal, o quizá no. De todos modos, a los chicos se les ocurre ir a buscar al padre biológico, conocerlo y llevarlo a casa en un intento de agrandar la familia, o algo así.

El tema es el matrimonio, es decir, el matrimonio lésbico, con una mirada absolutamente apologética que se puede compartir o no, pero que no ayuda a decidir si por ese solo motivo esta película es mejor que cualquier otra comedia dramática más o menos bien hecha. Y bien actuada, hay que señalar, porque en verdad las actuaciones de las dos protagonistas son realmente buenas.

Julianne Moore, sólida siempre, ya tiene acostumbrado al público a sus roles excéntricos. En cambio, la que verdaderamente sorprende es Annette Bening como una casi perfecta madre y padre de familia. Luego, Mark Ruffalo no está a la altura de la pareja estelar, algo lógico, dado que las mejores escenas son para ellas.

La dirección de Lisa Cholodenko tiene buenos momentos, algunos apuntes originales en lo visual, como introducir tomas subjetivas de los personajes en momentos clave de la narración, pero igual su estilo no se aleja demasiado del de cualquier comedia dramática hollywoodense con pretenciones «cool» o de cine indie (ésta fue una producción de 10 millones de dólares, lo que no es ni tanto ni tan poco dado el medido despliegue de medios visibles).

Se podría decir que esta sobriedad de estilo se debe a que, en realidad, «Mi familia» trata sobre el matrimonio en general. Pero quien entienda a esta película como una oda al matrimonio gay, aún aceptándola así, quizá se dé cuenta de que no tiene nada de tan especial en lo narrativo o cinematográfico.

D.C.

Dejá tu comentario