24 de julio 2009 - 00:00

Bernanke, en campaña por nuevo mandato en la Fed

Washington - Afronta las críticas con serenidad, haciendo gala del talante de profesor que fue. A los que preguntan mucho, Ben Bernanke responde gustosamente con conocimientos básicos de economía, como para demostrar cuánta falta les hace. Prácticamente no hay ningún otro rostro como el del titular de la Reserva Federal que se haya convertido en el de la lucha contra la crisis financiera y económica.

Cuando, esta semana, el economista de 55 años compareció ante la Comisión de Servicios Financieros del Congreso dio respuesta a todas las cuestiones y no dejó escapar la posibilidad de destacar lo logrado: «Estoy orgulloso de nuestro trabajo», dijo. Y con ello se refería a su gesta financiera sin precedentes. Pero no todos en el Congreso estadounidense comparten su opinión. Todavía falta medio año hasta que concluya el primer mandato de Bernanke al frente del banco más poderoso del mundo. Sin embargo, el mundo de las finanzas ya comienza a hacer especulaciones sobre si seguirá al frente de la Fed otros cuatro años más el ex catedrático de la Universidad de Princeton. Aunque se considera probable, no es en absoluto seguro, pues Bernanke llegó al puesto en 2006 de la mano del republicano George W. Bush.

No deja de sonar para el cargo uno de los hombres de confianza del nuevo presidente, Barack Obama. Se trata del consejero económico y ex ministro del Tesoro, Larry Summers. Obama no ofrece pistas. Tan sólo ha señalado hasta el momento que el jefe de la Fed ha realizado «un excelente trabajo en circunstancias extremadamente difíciles».

Reclamos

A los opositores de Bernanke en el Congreso lo que realmente les importa son los principios. Se quejan de que la Fed falló en su papel de vigilante del mundo bancario, lo que habría conseguido empeorar la crisis. Lamentan que el predecesor Alan Greenspan mantuviese a principios de década los intereses demasiado bajos y con ello desatara el boom inmobiliario, que habría acabado por ser la semilla de todos los males. Y Ben Bernanke sencillamente fue demasiado lejos al permitir inyecciones de millones de dólares no sólo en el sistema, sino también en empresas aseguradoras, como el gigante AIG, acosado por la crisis.

En el Congreso circula un borrador de un proyecto de ley para someter a un examen detallado la política monetaria de la Fed por parte de una comisión investigadora. Más de la mitad de diputados de la Cámara de representantes respalda la propuesta, impulsada por el destacado ex candidato presidencial republicano Ron Paul, para el que la mejor solución sería eliminar del todo a la Fed. Y a todos ellos los horroriza el hecho de que Obama, como parte de su reforma financiera, haya incluso dado más competencias a la Fed. Al parecer, Bernanke permanece impávido ante estos reproches. En algunas ocasiones, en sus comparecencias ante el Congreso tan sólo un leve movimiento de su labio deja entrever la tensión. Pero no hace mucho aseguró en una entrevista: «No me arrepiento de nada de lo que hemos hecho. Existió el riesgo de una segunda Gran Depresión y lo hemos esquivado.

Sus colegas economistas apoyan al que fue profesor, reconocido por sus investigaciones de la crisis económica en los años 30. Según una consulta llevada a cabo a principios de julio por The Wall Street Journal entre 46 prestigiosos economistas de la economía privada, más del 90% está a favor de un segundo mandato de Bernanke. Con alguna que otra reserva, los economistas se quitan el sombrero ante este hombre de Carolina del Sur. «La fuerza del liderazgo de Bernanke durante la crisis financiera fue sobresaliente, aunque no intachable», afirmó en la encuesta Scott Anderson, del banco estadounidense Wells Fargo.

«No hay que cambiar de caballos en plena carrera», apuntó otro economista. Otro experto explicó su apoyo a Bernanke: «Dicho de otra manera: no hay que nombrar a Summers». Muchos temen que, pese a los méritos de Summers, la independencia de la Fed podría verse seriamente dañada.

Y como si intentara reunir todos los apoyos que pueda recibir como jefe de la Fed, Bernanke ya está en plena campaña promocional, algo inusitado para alguien que en 2006 entró en el cargo diciendo que no quería ser una «estrella de rock» como Alan Greenspan. En marzo no sólo concedió al canal de noticias CBS una larga entrevista, la primera en 20 años de un jefe del banco emisor en funciones, sino que además viajó con un equipo de cámaras a su localidad natal de Dillon. Y para el próximo domingo prepara otro encuentro con las cámaras inusitado. El jefe de la Fed se reunirá con una asociación de ciudadanos en Kansas City y contestará al hombre de la calle todas las preguntas que le quiera hacer.

Agencia DPA

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