La buena noticia es que parece que el presidente de la Fed se dio cuenta del inmenso error político que cometió el miércoles al estimular el mercado financiero, cuando su intención era presionar a los congresistas republicanos para que aprobaran la extensión de emisión del Tesoro en los términos dictados por la administración Obama. Así, en su segundo día de declaraciones ante el Congreso, dio marcha atrás afirmando que todavía no llego el momento de aplicar un nuevo plan de estímulos económicos. La mala noticia es que esto se vinculó con una baja de prácticamente todo lo que había subido 24 horas antes (baja que no generó Bernanke, ya que media hora después que distribuyera su speech al Congreso el Dow marcaba el máximo ganando el 0,72% y recién pasado el mediodía entraba en terreno perdedor), de manera que el Dow retrocedió un 0,44% para quedar en 12.437,12 puntos, el mínimo en lo que va de la semana. Si bien la tasa a 10 años se empinó ligeramente a 2,944% (reflejando cierta venta de treasuries) y el precio del petróleo se derrumbo el 2,22% a u$s 95,86 por barril (el cobre cedió el 0,5%) revirtiendo ambos la dirección tomada durante la rueda previa, quien siguió ganando terreno para marcar nuevos máximos históricos fue el precio del oro al trepar el 0,31% a u$s 1.592,8 por onza (para los más arriesgados podría ser interesante mirar la plata que subió el 7,1% el miércoles y el 1,4% ayer) lo que parece gritar que algunos inversores experimentan algo parecido al miedo. Huelga decir que parte de ese miedo tiene que ver con la extensión del permiso para el Tesoro, pero otra parte es foránea y vinculada a la crisis europea que ayer contribuyo a que el dólar avanzara el 0,34% frente a la canasta de las otras seis principales monedas del mundo. Para los que de entre tantas malas noticias quieren una buena: luego de cierre el buen balance impulsaba el 10% a Google.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario