Berni, el vice ausente

Edición Impresa

El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, será ratificado hoy como vicepresidente primero del Senado bonaerense, con lo que permanecerá como segundo en la línea de sucesión provincial, a pesar de estar hace casi un año con licencia como senador.

Un acuerdo entre los bloques, pero en particular la necesidad de evitar chispazos dentro del propio kirchnerismo, allanó el "apartamiento del reglamento" de la Cámara para que, aunque en la actualidad no ocupe su butaca de senador y esté un suplente en su lugar, Berni mantenga el cargo.

Es un procedimiento curioso. Al pedir licencia para asumir en Seguridad, en su lugar juró Roberto Sorchilli. Por eso, cuando hoy se lo confirme como vice primero, la ecuación matemática lineal arrojará que el Senado provincial tendrá "en funciones" a 47 senadores, a pesar de que debe tener 46.

Ese desfase responde a que, además de los 46 convencionales, al mantener su cargo un legislador en licencia, el conteo sumará 47. Una genialidad matemática digna de un Guillermo Moreno.

De todos modos, la magia no debe computársele a Berni porque en realidad, el senador ausente se convirtió en una solución salomónica para frenar los posicionamientos que se empezaron a registrar dentro del bloque K para quedarse con el cargo del secretario de Seguridad.

De fondo aparecen los efectos de una convivencia agrietada entre el vice Gabriel Mariotto y la jefa del bloque de Senadores, Cristina Fioramonti de Kunkel, a quien se le atribuye haber motorizado un cambio en la vice primera para poner allí a un dirigente de su cercanía.

Finalmente eso se congeló y se priorizó el statu quo, por lo cual, además del ausente Berni, seguirán el radical Roberto Costa, possista, como vice segundo, y Aníbal Assef, del PRO, como vice tercero.

Aunque ese expediente fue silenciosamente destrabado y es difícil que haya algún pataleo -en parte, porque evita exponer el tironeo interkirchnerista-, queda otro asunto en carpeta: la amenaza de Fioramonti de Kunkel de expulsar del bloque a Azucena Ehcosor de Acuña, esposa del intendente de Hurlingham, por unas críticas al Gobierno nacional.

En principio, vía Mariotto, este conflicto saldría de la agenda para no apurar la tensión dentro del Senado. Sin embargo, para eso, Fioramonti debería dar marcha atrás, o al menos guardar silencio, en su anuncio de expulsar a la senadora de su bloque.

Dejá tu comentario