Binner juega última carta para plan anticrisis

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Santa Fe - El fin de año se tiñe de negro para el gobernador Hermes Binner, que pretendía contar con la nueva reforma tributaria diseñada por su equipo técnico y dar los primeros pasos hacia el Bicentenario con un presupuesto más holgado.

Es que si bien los legisladores socialistas no se rinden y por estas horas analizan si aún les queda alguna alternativa que al menos se parezca a las intenciones originales del mandatario, los distintos colores del peronismo parlamentario se engamaron para ratificar las modificaciones aplicadas en los dos proyectos -el de reforma y el de asignación de recursos para el año entrante- en la Cámara alta la semana pasada.

En efecto, los senadores reutemistas, obeidistas y kirchneristas impusieron varios cambios en las normas, que serán tratadas mañana en Diputados. En detalle, denegaron la eliminación de la exención en Ingresos Brutos para la industria y la construcción y no le dieron autorización a Binner para que endeude a la provincia en $ 1.600 millones. A cambio, pusieron un nuevo tope de $ 250 millones con la condición de que sean usados sólo para pagar sueldos, acordaron la suba de patentes a partir de 2010 y consensuaron acerca de los incrementos para las tasas inmobiliarias, tanto para las urbanas como para las rurales.

Ahogo

Para el diputado del Frente Progresista, Víctor Dadomo, los senadores justicialistas se ocuparon por acordar puntillosamente con los impuestos que alivian las urgencias económicas a los municipios y a las comunas, pero ahogan las arcas del Ejecutivo provincial. «Es claro que los legisladores de la Cámara alta tienen un compromiso territorial y es por eso que decidieron apoyar los tributos coparticipables con los distritos que representan», explicó Dadomo a Ámbito Nacional, al tiempo que calificó la postura del PJ como «incoherente» y anticipó que estima que «el debate en torno al Presupuesto y a la cuestión fiscal se extenderá al menos una semana más». El diputado obeidista, Marcelo Gastaldi, admitió que confía en que mañana se logre sancionar las dos leyes con el sello justicialista, «porque el oficialismo no alcanza la mayoría es-pecial que precisa en la Cámara para desconsiderar los cambios aplicados en los proyectos» y aprovechó para señalar que el Gobierno socialista «gasta mucho y mal», y que si no fuese así, «no necesitaría aumentar impuestos». «Más importante que definir cómo se va a financiar la provincia es determinar los gastos, porque con el mandato de Binner se incrementó el gasto corriente enormemente. Por eso, lo que queremos es poner límites y encontrar el equilibrio», sostuvo Gastaldi a este diario.

Así las cosas, mientras el oficialismo se juega la última carta y ensaya algunas intrincadas estrategias con el obje-tivo de dilatar la sanción de las leyes con modificaciones, las tres patas del PJ intentan mantenerse unidas a fin de evitar la fuga de votos tentados por el socialismo.

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