Los activos locales inauguraron la semana financiera con una renovada vitalidad, sin temor a un eventual desenlace negativo en la cruzada judicial que enfrenta a la Argentina contra los denominados fondos buitre.
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El mercado parece aventurar que la Corte Suprema de Estados Unidos solicitará la opinión del Gobierno de Barack Obama cuando se reúna desde el próximo jueves para deliberar si acepta o no la apelación del país. Cualquier decisión que dilate la disputa será positiva para el Palacio de Hacienda, ampliando el margen de maniobra para arribar a una solución negociada.
Fue un día de fiesta para la renta variable: el panel líder de la Bolsa porteña anotó su mejor rendimiento de 2014, perforando la barrera psicológica de los 8.000 puntos por primera vez en su historia. Con robustos $ 167,4 millones negociados, el Merval cerró con una ventaja del 4,77 por ciento hasta las 8.291,81 unidades.
Fondos de inversión extranjeros aterrizaron en la plaza para hacerse de acciones energéticas. De esta forma se explican los notables ascensos de Edenor (13,71%), YPF (4,52%), Pampa Energía (4,04%) y Petrobras Argentina (3,88%). Asimismo, se destacaron Metrogas (+11,95%), TGN (+8,95%) y Transener (+5,73%) en el panel general. Las entidades financieras no se quedaron atrás. Los papeles más líquidos del segmento accionario, que además mantienen un ostensible atraso con respecto a sus pares regionales, fueron encabezados por BBVA Francés (+8,19%), Banco Macro (+6,74%) y Grupo Financiero Galicia (+5,56%).
En Nueva York, los ADR criollos no tardaron en sumarse al frenesí, con impulsos de hasta el 8 por ciento en energéticas y de hasta el 7 por ciento en entidades financieras. Cabe aclarar que esta vez no contaron con el viento a favor de Wall Street.
Por el lado de los títulos públicos, las series en dólares volvieron a acaparar la atención del mercado. El bono más corto del menú, el Boden 2015, trepó un 1,07 por ciento, pero no pudo alcanzar el distinguido desempeño del Bonar X y el Bonar 2024, que alcanzaron aumentos del 1,68 y del 2,47 por ciento, respectivamente. Los bonos del canje de deuda que vencen después de 2033 ocuparon un espacio privilegiado en las preferencias inversoras. Lo mejor llegó desde el lado del Par bajo legislación local, que logró un salto del 6,67 por ciento, por encima del 3,19 por ciento que acusó el mismo papel sujeto a ley extranjera. En el caso del Discount, hubo una ganancia del 2,14 por ciento para el DICA y otra del 0,95 por ciento para el DICY.
El resto de la emisiones prosiguió con su parsimonia habitual. El visto bueno del Fondo Monetario Internacional a las estadísticas oficiales no tuvo el impacto esperado en los bonos indexados. En un contexto de negocios deprimidos, los únicos resultados representativos fueron los del Par (+1,60%) y los del Bocon Pr 13 (-0,39%). Para los cupones, fue una sesión pobre con resultados prácticamente neutros.
Luego de una semana mediocre en materia de compra de divisas y por ende de recuperación de reservas, el Banco Central recurrió nuevamente a la restricción de la demanda para engrosar sus arcas. Con los importadores y bancos privados como meros espectadores, el ente rector cosechó 150 millones de dólares y dejó al billete oficial sin variaciones, a $ 8,145, en bancos y casas de cambio del microcentro porteño.
El buen comportamiento de los bonos en dólares tiró para arriba a los tipos de cambio implícitos. El "contado con liquidación" para fugar capitales del país sumó 18 centavos hasta los $ 10,68, al tiempo que el denominado dólar "Bolsa" lo hizo en 11 centavos para finalizar en los $ 11,14. Esta progresión llegó a última hora y por lo tanto no pudo influir en los circuitos cambiarios paralelos, donde el "blue" operó estable a $ 11,55, con ínfimas operaciones concretadas.
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