18 de diciembre 2008 - 00:00

Bonos de empresas rinden hasta un 50%

Bonos de empresas rinden hasta un 50%
Los bonos emitidos por empresas argentinas ofrecen rendimientos extraordinarios en dólares, con un piso del 18% a niveles superiores hasta un 50% anual. Se trata de títulos que fueron afectados casi a la par de la deuda soberana, pero muchas empresas no entraron en default en 2001-2002, como sí ocurrió con el Gobierno nacional.
Un informe efectuado por AGM, la consultora del ex secretario de Finanzas Daniel Marx, sostiene que «comienzan a detectarse oportunidades de inversión» en este mercado de deuda corporativa. Uno de los problemas principales es, sin embargo, la poca liquidez que tienen estos instrumentos, por lo que una venta apurada puede resultar en un fuerte castigo en el precio de salida.
Las compañías que no entraron en default en la crisis de 2001 son las que menor castigo sufrieron en los precios de su deuda en términos relativos, aunque la retracción igual resultó importante. Como consecuencia, bonos emitidos por YPF rinden un 18% anual en dólares con un plazo promedio de apenas 2,4 años. Y papeles de Telefónica están al 18,7% con un plazo que no llega a los tres años.
En un segundo tramo, figuran varias compañías que desarrollan su actividad principal en rubros afectados por la desaceleración, pero también muchas que incumplieron el pago de la deuda a principios de la década y fueron obligadas a reestructurar. Las Obligaciones Negociables (ON) de la empresa de real estate IRSA, por ejemplo, rinden más del 27% en dólares, las de Metrogas un 40% y TGN un 38,5%. En una situación similar se encuentran los bancos, con rendimientos para su deuda que van del 30% al 50%.
Semejantes caídas de los precios generaron que muchas compañías, como el caso de Edenor y Macro, salieran a recomprar sus acciones y también parte de la deuda a mitad de precio, con lo que consiguieron un importante ahorro.
A diferencia de lo sucedido en la última crisis financiera, el monto de los vencimientos de ON que se presentan no es significativo. Asciende a u$s 850 millones en 2009 y a u$s 1.500 millones en 2010. «Ante la desconfianza generalizada sobre los activos argentinos -agrega el informe de AGM- entendemos que no estamos en presencia de un problema sistémico, por lo que resulta posible encontrar oportunidades de inversión que resulten atractivas».
A continuación, otros puntos del trabajo elaborado por la consultora de Marx:
Los bonos corporativos argentinos se encuentran entre los más afectados en el universo de mercados emergentes.
Luego de las fuertes caídas en precios de deuda, comenzaron a evidenciarse signos de parciales mejoras en compañías con calificación crediticia más elevada.
A pesar de las restricciones que caracterizan al mercado argentino, empiezan a detectarse oportunidades de inversión.
Además del vuelo hacia la calidad («fly to quality») que sufrieron todos los mercados emergentes, las valuaciones de los bonos corporativos argentinos se vieron afectadas por factores técnicos y regulatorios que continuaron reduciendo la liquidez.
Entre otros aspectos, hubo un contagio de la deuda soberana, que también fue la más castigada entre emergentes.
También jugó en contra el cambio en el régimen previsional, con reducción de liquidez en el mercado secundario y disminución de fuentes de financiamiento locales hacia adelante.
Algunos precios, sobre todo el de empresas con calificación de A para abajo y los bancos, descuentan que en algún momento pueden pasar por un proceso de reestructuración que contemple quitas de capital nominal

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