Boudou, cerca del FMI, lejos de calificadoras

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Apenas regresado de Londres, el ministro de Economía, Amado Boudou, no sólo habló del canje de deuda que cerró ayer. También admitió que se sigue avanzando en «normalizar» las relaciones con el FMI y apuntó -en línea con las críticas expresadas por el G-20- contra las calificadoras. «A la Argentina le bajan la nota aunque demuestre que cumple con sus obligaciones», indicó.

El funcionario se mostró satisfecho con los cambios que el documento del G-20 plantea para el funcionamiento de los organismos multilaterales. Estas modificaciones deberían quedar ratificadas en la cumbre de presidentes de este bloque prevista para Pittsburgh el 25 de setiembre. Entre otras cuestiones, se plantea la necesidad de incrementar la representación de los países emergentes en el organismo.

«No sólo estamos conformes con lo definido para el funcionamiento del Fondo, sino que también solicitamos que se apoye la capitalización del BID, que para nosotros es un vehículo muy importante para canalizar inversiones», explicó Boudou en la conferencia que dio ayer junto a Hernán Lorenzino. Estos cambios que se plantean ya formalmente para el funcionamiento del Fondo, y que quedarían plasmados antes de fin de mes, le estarían dando la excusa perfecta a la Casa Rosada para formalizar un acuerdo «light» con el FMI.

Esto implica acordar una revisión de las cuentas públicas a través del artículo IV, pero sin pedir nuevas líneas crediticias.

Estas fueron otras declaraciones que dejó ayer el ministro, que también habló del acuerdo con los «holdouts», la inflación y los paraísos fiscales:

  • Uno de los consensos en la reunión del G-20 fue que cada país debe determinar de qué forma plantea la salida de la crisis. Esto es muy bueno porque se entiende que las recetas únicas que planteaba en los 90 el Consenso de Washington ya no existen más.

  • En Londres se reconoció como una virtud que los países hayan llevado adelante en este período políticas expansivas, algo que también hicimos en la Argentina.

  • Se les dio tiempo hasta marzo de 2010 a los paraísos fiscales para comenzar a divulgar información. Si no lo hacen, los países del G-20 comenzaríamos a aplicar sanciones.

  • Si se avanza en un acuerdo con los holdouts, tendremos que distinguir entre los inversores que compraron los títulos a precios muy bajos para litigar respecto de aquellos que no entraron en 2005 por un asesoramiento o porque decidieron no hacerlo. Debemos distinguir entre los buitres y el resto (obviamente, se desprende de esto que quienes están efectuando demandas contra la Argentina por el default no podrían ingresar en la operación). 

  • Queremos volver a los mercados voluntarios de deuda, pero no haremos anuncios antes de tener algo concreto.
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