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Brasil: el Supremo avaló la tercerización laboral en toda la economía
Es una de las reformas más valoradas por el empresariado. Permite realizar contrataciones indirectas incluso para la actividad central de las compañías. Protestas de los sindicatos.
alto tribunal. La máxima instancia judicial de Brasil dio el visto bueno a una de las leyes de flexibilidad laboral más radicales del mundo.
En tanto, la presidenta saliente del alto tribunal, Cármen Lúcia indicó que la tercerización laboral no viola per se la dignidad del trabajo.
El STF zanjó así dos pedidos de declaración de inconstitucionalidad que llegaron al tribunal antes de la sanción de la ley, en marzo de 2017.
Sin embargo, persiste un impedimento para que las empresas generalicen la tercerización laboral: una resolución de 2011 del Tribunal Superior del Trabajo (TST) la impide en las llamadas "actividades fin" de las empresas y la limita a las que no les resultan centrales, como las de limpieza y mantenimiento.
De hecho, esa norma sigue siendo aplicada por los tribunales laborales en todo Brasil a despecho de la existencia de la nueva ley.
En este contexto, se informó ayer que el desempleo en Brasil cayó una décima en el período mayo-julio, a 12,3%, pero aún hay 12,9 millones de personas que buscan trabajo. Además, casi 5 millones que desistieron de hacerlo, por lo que los expertos atribuyeron la mínima reducción de la desocupación al llamado "efecto desaliento".
En el mismo período de 2017, el número de desempleados era de 13,3 millones (12,8%), precisó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El resultado marca una cuarta mejora mensual consecutiva, lo que coincide con las expectativas de la mayoría de los analistas.
El IBGE destacó sin embargo que en mayo-julio había 4,81 millones de "desalentados", personas que desistieron de buscar un empleo ante las dificultades del mercado laboral. Ese contingente tuvo un incremento interanual de 17,8%.
La cuestión del empleo, junto a la corrupción y la violencia, centran los debates entre los candidatos para las elecciones del 7 de octubre, que se anuncian como las más inciertas de las últimas décadas.
Brasil salió en 2017 de dos años de recesión, con un magro crecimiento de 1%, y su despegue sigue siendo difícil. Las proyecciones oficiales y del mercado para 2018 se sitúan en torno a un aumento del PBI de 1,5%.
| Ámbito Financiero y agencias Reuters y AFP |


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