30 de agosto 2011 - 00:00

Brasil serio: en crisis, ahorra más

Brasilia - El Gobierno brasileño anunció ayer un aumento de su meta de superávit primario para este año con el fin de evitar que la crisis financiera de los países desarrollados tenga impacto en la economía del país. «Hemos decidido elevar la meta para el superávit fiscal primario que nos habíamos impuesto para este año con el fin de consolidar la situación fiscal del país», dijo el ministro de Hacienda, Guido Mantega, en una conferencia de prensa.

El Gobierno se proponía inicialmente terminar el año con un ahorro en sus cuentas públicas de 117.800 millones de reales (unos u$s 73.625 millones), meta que fue elevada a 127.800 millones de reales (unos u$s 79.875 millones). Según el ministro, ese recorte de gastos representa entre el 0,25% y el 0,30% del PBI del país, por lo que el ajuste eleva el superávit fiscal primario fijado para este año a cerca del 3,3% del Producto.

Superávit

El esfuerzo anunciado ayer está prácticamente garantizado debido a que Brasil acumuló en los primeros siete meses del año un superávit fiscal primario de 91.979 millones de reales (unos u$s 57.487 millones), el mayor para el período en el país.

El superávit primario, que el Gobierno utiliza como referencia para su política fiscal, es la diferencia entre los ingresos y los gastos de todo el Estado, incluyendo estatales y gobiernos regionales y municipales, sin tener en cuenta los recursos destinados al pago de intereses de la deuda pública. Mantega aclaró que el recorte en los gastos fue decidido por la presidenta Dilma Rousseff como medida preventiva ante la situación internacional y no porque el país ya esté sintiendo los efectos de la crisis.

Agregó que Brasil está mejor preparado para hacer frente a la crisis que en 2008 y que actualmente posee mayores reservas internacionales y un encaje bancario más amplio que entonces. «Estamos preparados para superar esa situación internacional por la solidez de la economía, pero no somos inmunes a los efectos de la crisis. La economía mundial en los próximos dos años va a crecer menos y a demandar menos, y eso afectará a Brasil», afirmó Mantega.

Según el ministro, «Brasil tiene que impedir que ese deterioro afecte los avances conquistados por la economía brasileña» y agregó: «Tenemos que estar preparados para la recesión mundial que se avecina». Mantega aclaró que el ahorro extra afectará exclusivamente los gastos corrientes (mantenimiento del funcionamiento del Estado) y no la inversión. «Los cortes adicionales no afectarán ningún programa gubernamental ni la inversión pública. Sólo evitaremos un aumento de los gastos de coste», aseguró.

Agencia EFE

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