Brasilia - Jair Bolsonaro distribuyó en las redes sociales una noticia falsa (“fake news”) con escuchas telefónicas fraguadas para acusar de atentar contra su Gobierno a una periodista del diario O Estado de São Paulo que investiga el vínculo de las milicias parapoliciales con la familia presidencial.
El presidente usó el domingo a la noche las redes sociales para distribuir una supuesta noticia de un sitio bolsonarista en la cual aparece hablando la periodista Costança Rezende, de O Estado de São Paulo, con un supuesto interlocutor estadounidense.
Bolsonaro escribió que Rezende es hija del también periodista Chico Otávio, de O Globo. “Ellos quieren derrocar al Gobierno con chantaje y filtraciones”, escribió el mandatario de ultraderecha.
El sitio bolsonarista Terça Livre divulgó en forma editada un audio obtenido ilegalmente entre Rezende y un supuesto estudiante estadounidense Alex MacAllister, en el cual ella le cuenta en inglés los vínculos entre el clan Bolsonaro y parapoliciales de Río de Janeiro.
En ningún momento la periodista habla de derrocar al Gobierno, pero los subtítulos agregados a las imágenes sí lo hacen.
El padre de Rezende es un periodista de investigación que hizo notas sobre los vínculos del senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del presidente, con un escándalo de funcionarios ñoquis y lavado de dinero vinculado a la contratación de empleados que son parte de las milicias parapoliciales de Río de Janeiro.
“La libertad de prensa es uno de los pilares de la democracia y el presidente parece no haberse dado cuento de esto”, declaró ayer María José Braga, titular de la Federación Nacional de Periodistas (FENAJ, sigla portugués).
Entretanto, la Orden de Abogados de Brasil (OAB) y la Asociación de Periodismo Investigativo (ABRAJI) afirmaron en un comunicado conjunto que se oponen a “cualquier intento de intimidación de periodistas profesionales atacados por hacer su trabajo”.
“El uso de la posición de poder para intimidar a medios de prensa y periodistas es una actitud incompatible con su discurso de defensa de la libertad de expresión”, señaló en su portal la ABRAJI.
La condena al mandatario se produjo porque, luego de su posteo, la periodista y su familia fueron blanco de insultos y amenazas en las redes sociales.
En medio de una fuerte polémica nacional, el presidente insistió ayer, al cargar contra la prensa, a la que acusó de victimizarse.
Pero Bolsonaro no cedió. “Sigue el juego de la farsa y la victimización de quien nunca fue víctima”, volvió a tuitear ayer el mandatario, que tiene 3,5 millones de seguidores.
Agencias Télam, ANSA y AFP
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