1 de agosto 2016 - 00:00

Buena música que no tiene límites territoriales

Con la actuación del dúo argentino Bote, otro formado por Omar Giammarco y el brasileño Arthur de Faría, y un trío paraguayo, el recital demostró cómo los géneros musicales de la zona se confunden y complementan.

DUO. Omar Giammarco y Arthur de Faría presentaron su muy buen disco “Música menor”.
DUO. Omar Giammarco y Arthur de Faría presentaron su muy buen disco “Música menor”.
 La idea del concierto "Triple Frontera" es interesante porque no se quedó con el pintoresquismo. En la frontera cultural entre el sur de Brasil, el litoral fluvial argentino y Paraguay los géneros se confunden: el chamamé, la polca (¿paraguaya o correntina?), la milonga rural, la influencia continental del tango, el acordeón, la mezcolanza de idiomas y de acentos (el portuñol de Brasil distinto del de Argentina, el "yopará o combinación de castellano y guaraní habitual en el habla paraguaya) son patrimonios que nos confunden y nos acercan y deberían hacernos olvidar de los límites geográficos. Y con esa impronta se armó este concierto que reunió a un dúo argentino, a otro binacional y a un trío paraguayo.

El Dúo Bote está integrado por la cantante y actriz misionera Florencia Bobadilla y el guitarrista formoseño Abel Tesoriere. Ya con material editado y con presencia en distintos escenarios del país, abrieron la noche con una serie de chamamés y otros géneros litoraleños, conocidos o no tanto, sencillamente con la hermosa voz de Bobadilla y el único acompañamiento instrumental de la guitarra.

El segundo turno para el brasileño Arthur de Faría y el porteño Omar Giammarco. Socios desde hace tiempo en diferentes proyectos musicales, presentaron "Música menor" su último muy buen disco. Allí, como ocurrió en la sala grande de la Usina del Arte, hay temas escritos por ambos en curiosas solidaridades: una chacarera del brasileño, piezas bilingües o trilingües (si consideramos también al "Portuñol" que da nombre a una de las canciones) y un pop urbano que tiene mucho de folklorismo pero que está lejos de las tradiciones más rancias. Para la ocasión contaron con la participación de Mariano Martos en bajo y José Bale en batería.

Finalmente, el cierre fue para los paraguayos de Pynandí ("pies descalzos" en guaraní) que, otra vez, apela a la comunión de idiomas y de géneros. Si bien se presentan como trío, está claro que el eje está en la cantante Norma Ávila. De voz dulce, en guaraní o en español, con un repertorio que combina lo étnico con lo europeo, presentó un set contundente que fue un muy buen fin de fiesta junto a Alejo Jiménez en guitarra y Leandro Jiménez en percusión.

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