11 de mayo 2016 - 18:37

Buitres: Griesa comienza a cerrar causa y deriva juicio contra YPF

• ES LA QUE HABÍA INICIADO EL FONDO BRUFORD CONTRA LA PETROLERA POR LA EMISIÓN DEL BONAR 24.
• LO DEFINIRÁ OTRO JUEZ.

Loretta Preska
Loretta Preska
 El "juicio del siglo", aún no termina. Y muta en otras "subcausas" conexas. Thomas Griesa tomó ayer la decisión de derivar una demanda de noviembre del año pasado, la de un accionista de Petersen Energía (el fondo Bruford) contra YPF por los pagos del Bonar 24, a otro juzgado de su distrito. El que maneja la jueza Loretta Preska, toda una celebridad entre sus colegas neoyorquinos. Para los abogados argentinos, se trata de una buena noticia: muestra cómo el juez apura el cierre total de la causa de fondo y limpia su tribunal de los casos aún abiertos. Griesa había habilitado el caso el 5 de noviembre del año pasado, y lo había sumado a una de las causas indirectas vinculadas a la demanda de los fondos buitre contra el país; al entender que se trataba de un litigio vinculado a un títulos público (el Bonar 24) que en algún punto tenía que ver con el reclamo de Elliot, Aurelius y compañía. Ese bono había sido emitido luego de su fallo de diciembre de 2012, y se debía analizar si estaba o no alcanzado por la cláusula "pari passu". Ahora, con el caso cerrado y el "stay" impuesto para que el país pueda cumplir sin problemas con sus vencimientos de deuda, Griesa entiende que el caso debe resolverse como una cuestión entre dos particulares, y derivó la resolución a una renombrada colega.

El caso trata de un reclamo que el fondo Bruford (un fondo buitre con bonos del país que aceptó la oferta que llevó Luis Caputo en febrero pasado a Nueva York), es en parte propietario de Petersen Energía y reclama unos u$s 500 millones a la petrolera renacionalizada; pasivo que sumando punitorios y multas podría elevarse a unos u$s 700 millones; según el cálculo de los abogados demandantes.

El juicio de Bruford contra el país e YPF comenzó el 8 de abril de 2015, cuando Griesa había aceptado que era en su juzgado donde el reclamo de Petersen Energía debería ser tratado. En ese momento, el juicio se concentraba en el pedido de Bruford de evaluar la alternativa que la emisión de los aproximadamente u$s 5.500 millones del Bonar 24 con el que el país le pagó a Repsol por la renacionalización de YPF; operación en la que según su visión se habían ignorado los intereses de Petersen Energía, que no había recibido dinero por esa operación. El caso cayó en el juzgado de Griesa, al haber reclamos de parte de otros fondos buitre, anteriores al de Bruford, que pedían al juez que embargara los pagos del bono y los considerara dentro del paraguas del "pari passu" del fallo original del magistrado de Nueva York. Aunque el pedido de Bruford no tenía que ver originalmente con el "juicio del siglo" entre la Argentina y los fondos buitre, Griesa consideró que el pago y eventual embargo del Bonar quedaba bajo su jurisdicción. Como luego el fondo buitre, entre abril y agosto del año pasado, comenzó a comprar deuda argentina en default, y finalmente se presentó ante Griesa también como "me too"; el juez avaló su reclamo de incluir también el pedido sobre YPF y la Argentina por la renacionalización de la petrolera dentro del caso. Ahora tomó la decisión contraria, y separó la causa del "juicio del siglo" y la derivó al tribunal de Preska.

Dentro del universo de fondos buitre, Bruford Capital se especializa en comprar juicios complejos ya iniciados o a punto de establecerse. Se autodefine como una casa experta en "juicios corporativos" y maneja una cartera global de u$s 600 millones. Los adquiere a precios de remate a los demandantes originarios, y luego rearma la estrategia de cobro en diferentes juzgados. En el caso de Petersen, el argumento es que al momento de realizar la operación con Repsol, la Argentina habría ignorado los derechos de Petersen Energía (propietaria del 23% de las acciones) sin "haber lanzado una oferta pública de recompra de las acciones, tal como determinaba el estatuto accionario de YPF, según las normas aceptadas y presentadas ante al Comisión de valores de EE.UU. en 1993", según el texto original de la demanda al que accedió este diario.

Preska es toda una celebridad en los tribunales de Nueva York. Llegó al segundo distrito de esa ciudad en 2012, por recomendación de George Bush padre. Dos veces estuvo cerca de llegar a la Corte Suprema de los Estados Unidos (en 2002 y 2008) y tiene en su currículo causas históricas como la condena a Anonymous, un juicio contra el actor Leslie Nielsen y una demanda de Mastercard contra la FIFA.

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