2 de junio 2014 - 00:25

"Buitres pueden ir al canje cuando quieran"

Axel Kicillof recibió en su domicilio a periodistas el viernes. Allí, de local, afirmó que la única propuesta existente para los fondos buitre, por ahora, sigue siendo la reapertura de los canjes de la deuda.
Axel Kicillof recibió en su domicilio a periodistas el viernes. Allí, de local, afirmó que la única propuesta existente para los fondos buitre, por ahora, sigue siendo la reapertura de los canjes de la deuda.
La tranquilidad y la alegría duran poco en política económica. Tras acuerdo con el Club de París, Axel Kicillof tendrá poco tiempo para disfrutar. Sucede que a partir del 12 de junio la Corte Suprema de los Estados Unidos fijará su posición respecto del juicio de los fondos buitre contra la Argentina. Quienes son optimistas en cuanto a la posibilidad de que el caso sea aceptado por ese máximo tribunal, señalan que los jueces norteamericanos no dejarían pasar la oportunidad de legislar en esta materia.

En una entrevista que el ministro de Economía, Axel Kicillof, mantuvo el viernes pasado con Ámbito Financiero, señaló que "el lobby de los fondos buitre es para conseguir torcer a la Argentina y que se les pague a ellos más de lo que se les pagó a otros bonistas". Respecto de si Argentina tiene una solución para resolver este problema, si la Corte decide tomar el caso o consultar al Tesoro de los Estados Unidos, Kicillof, señaló: "Yo tengo un arreglo para hacer con los fondos buitre: pueden entrar al canje el día que quieran con exactamente las mismas condiciones que se les otorgaron a los otros bonistas. Pero ellos ya han expresado que no". En este punto, el titular del Palacio de Hacienda aclaró que, en el hipotético caso de que hubiera un cambio de opinión de los fondos buitre, el canje podría reabrirse. Sin embargo, no es muy optimista en cuanto a que esto ocurra porque, a su juicio, los holdouts siguen "litigando en la Corte para conseguir el pago completo".

Sobre la cuestión cambiaria, Kicillof dijo que "le asigno bastante importancia en la determinación del dólar ilegal, a movimientos especulativos y políticos, y esto es un caldo de cultivo que se empieza a gestar". Fue más allá al sostener que "yo no descarto que en la Argentina haya intentos de forzar una devaluación", y enfatizó que "esa fuerza permanente sigue operando". Con todo, el escenario en materia de vencimientos externos no es complicado a juicio de las autoridades. El ministro afirmó que "nuestro perfil de vencimientos es: el año que viene, con el Boden 2015, implica un vencimiento muy grande de aproximadamente unos 6000 millones de dólares; 2016 es muy bajo; 2017 tiene un pico también alto y después vuelve a ser bajo". Bajo este punto de vista, el ministro indicó que los compromisos de pago con el Club de París con respecto al perfil de vencimientos que tiene la Argentina "le asigno una importancia menor a este acuerdo aun si se paga el techo de u$s 2.250 millones. Explico que "si las inversiones externas que lleguen al país fueran, por ejemplo, 3.000 o 4.000 millones de dólares habría un pago plus al Club de París superando los 1.500 -1.600 millones de dólares previstos pagar para el año que viene". Diversos son los proyectos que se encuentran en la carpeta de las posibles inversiones, en particular de Japón.

El equipo económico dio señales de querer aflojar el cepo cambiario cuando primero agilizó la entrega de divisas para viajar y luego al autorizar la compra para atesoramiento. Continuar esta tendencia dependerá de la situación de las reservas. En tal sentido, el titular del Palacio de Hacienda dejó entrever que, si llegan nuevas inversiones como resultado del acuerdo con el Club de París, el ingreso de divisas permitirá que haya menos restricciones, como por ejemplo en materia de giro de utilidades. "En la medida que ingresen más divisas por inversión extranjera directa, generan también una ecuación del mercado libre cambiario más holgada", afirmó.

Respecto de la posibilidad de que el Gobierno pueda emitir deuda a tasas más convenientes teniendo en cuenta que se van solucionando los problemas internacionales que dejó el default, el funcionario no lo descartó. "Lo que percibí es que colocamos deuda para pagarle a Repsol y que se la sacaron de las manos", recordó Kicillof. Reconoció que los inversores tienen "apetito por Argentina" y contó que en más de una oportunidad le han pedido "emitan deuda, emitan deuda". El funcionario aclaró que el Gobierno tiene intención de conseguir financiamiento para grandes obras de infraestructura, como por ejemplo, para el proyecto del Belgrano Cargas y represas, que totalizan u$s 7.500 millones. Kicillof fue claro en ese punto: "Tenemos objetivos y no nos casamos demasiado con los instrumentos, porque un destornillador no es de derecha ni de izquierda, no es peronista ni radical, es un instrumento", concluyó el ministro.

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