- ámbito
- Edición Impresa
Buitres quieren que Griesa frene pagos del Boden 24
• AURELIUS Y ELLIOTT LE PIDIERON AL JUEZ QUE APLIQUE "PARI PASSU" AL BONO.
• BUSCAN ENCARECER EMISIÓN DE FUTURA DEUDA.
Thomas Griesa
En el caso de la presentación de ayer, según se interpretaba desde el estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton (CGS&H), la causa sólo podría prosperar si se demostrara que hubo intervención directa de bancos internacionales en la colocación de la deuda. Puntualmente, el escrito firmado por Friedman habla de la intervención del Deutsche Bank, el BBVA y el fondo de inversión Marathon. Las "pruebas" que aporta la presentación de Aurelius son notas periodísticas de diferentes diarios (incluyendo Ámbito Financiero) donde se describe que las tres entidades (fundamentalmente el banco alemán y el fondo de inversión), aconsejaron y asesoraron de manera directa al Gobierno argentino en la operación de colocación del Bonar 24, incluyendo, asegura Aurelius, la venta futura del bono a inversores por fuera de la Argentina. Concluye Aurelius que de esta manera las tres entidades habrían trabajado como agentes colocadores indirectos del bono, con lo cual deberían ahora ser citados por Griesa para corroborar su participación.
Según los abogados de CGS&H, para que la demanda avance, Griesa debería recibir pruebas concretas que las tres entidades ejercieron su rol de agentes financieros de la Argentina o de asesoramiento para la emisión, colocación o marketing directo del bono. En el primer caso, el Gobierno argentino aclaró que el título fue emitido bajo la jurisdicción nacional y que en ningún momento existió la intervención de ninguna entidad financiera ni local ni internacional, más allá del Banco Nación la Caja de Valores; situación explícita en los documentos de legalización de la emisión. En el caso de la acusación contra el Deutsche Bank, el BBVA y Marathon, la prueba que debe aportar Aurelius o investigar Griesa es aún más compleja, ya que el juez debería pedir que las agencias de clearing (Euroclear) abran sus operaciones y la den a publicidad ante el magistrado, algo que está prohibido explícitamente por la ley norteamericana. Ambas posiciones de fuerza de la Argentina eran las que los "clerks" les habían aclarado a los abogados de los fondos buitre, pese a lo cual igualmente decidieron avanzar en la presentación de ayer.
Cualquiera sea la posición de Griesa, lo que se espera es a partir del memo firmado por "Friedman", es otra larga batalla en los tribunales norteamericanos. Primero se deberá esperar a ver qué decisión toma el juez. Luego el llamado a las audiencias de rigor (no menos de cuatro). Luego el fallo y luego las apelaciones de la parte perdedora, con la apertura de nuevas audiencias en la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Lo mínimo que demandaría esta causa paralela es un año; con lo que su resolución habría que esperarla para ya entrado 2016.
Lo que se especulaba entre Buenos Aires y la sede de Nueva York de CGS&H es que en realidad lo que buscan los fondos buitre es complicar el panorama financiero del Gobierno argentino; a partir de encarecer la operación de pago del Bonar 24 ya emitido. Hacia delante será cuestión de la Argentina la de buscar la fórmula para evitar que el dinero pase por los Estados Unidos; aunque sea de manera indirecta. Además, quedará absolutamente vedado para el país que públicamente aparezca el Deutsche Bank o Marathon involucrados en la operación de pago de los intereses, al menos hasta que se termine el juicio contra los fondos buitre.
Sin embargo, lo más grave para el país es que hacia delante es posible que futuras emisiones del bono se encarezcan. Es de lo que explícitamente habla en la presentación judicial de ayer el fondo Aurelius. Como curiosidad, en el escrito el fondo buitre pide "reconocimiento" por no haber pedido embargar la emisión anterior de Bonar 24, con la cual el país le pagó a Repsol por la renacionalización de YPF.



Dejá tu comentario