Finalmente, aparecieron los buitres de segunda generación. Son algunos de los "me toos" que buscando ampliar el juicio contra la Argentina para cobrar el 100% de la deuda aún en default desde diciembre de 2001, se presentaron ante el tribunal de Thomas Griesa pidiendo abrir una causa más contra el país. La avanzada la hizo un fondo menor, el Bybrook Capital Master, que posee bonos por no más de u$s 10 millones en títulos argentinos en default, y que sería la punta de lanza para que otros fondos también avancen en juicio similares. El reclamo original de Bybrook, una compañía con sede en las islas Cayman y que no informa el momento exacto en que compró bonos de la Argentina (se supone que lo hicieron entre 2010 y 2012, cuando el juicio en el tribunal de Griesa estaba avanzado), sería la punta de lanza para nuevas presentaciones de otros fondos en situación similar. Se menciona el GMO LLC, Lightweater Partners y el Bracebridge Capital LLC, entre otros. Todos fueron aceptados por Griesa para inflar la lista de los "me toos", los tenedores de bonos en default que no se presentaron originalmente en el juicio contra la Argentina que tuvo fallo favorable en 2012 y que fue ratificado por la Corte de los Estados Unidos en 2014, pero que ahora tienen el mismo derecho que los que vencieron en el tribunal de Griesa. La Argentina tiene hasta mañana para ratificar o rechazar estos reclamos, que según los calculos originales llegarían a un total de u$s 5.400 millones los que podrían convertirse, si se aplica la regla de indexación que aceptó el propio Griesa (intereses más multas más punitorios más gastos judiciales), en unos u$s 12.000 millones. De piso.
Estos fondos son los nuevos integrantes de las demandas de la Argentina y que se encolumnan dentro de los "me too". Sin embargo, la mayoría de los integrantes de este listado son las mismas casas de inversión que figuran en la causa original. Entre otros, se presentaron primero ante el "special master" Daniel Pollack (que confeccionó el listado original) y luego ante Griesa; fondos buitre como Elliott, Aurelius, Olifant, ACP Master, Old Castle y Blue Angel, todos beneficiados por el fallo del juez norteamericano de 2012, que luego fue avalado por la Cámara de Apelaciones de Nueva York y finalmente por la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. A éstos se suma el reclamo de Kenneth Dart, el fondo buitre que hizo además de buitre de los primeros demandantes. Su fondo NM es el que originalmente más títulos públicos argentinos en default detenta (se calcula una demanda de no menos de u$s 800 millones nominales que se podrían transformar en más de 1.400 millones de dólares cuando Griesa actualice sus acreencias. Dart compró esos bonos por no más de u$s 200 millones entre noviembre de 2001 y marzo de 2002.
Se calcula, según datos extraoficiales de fuentes con acceso al bufete de Pollack, que más del 80% de los reclamos de los "me toos" son propiedad de los mismos fondos buitre (más Dart) que ganaron el "juicio del siglo". Sin embargo, no adquirieron esos bonos antes de la caída de la Argentina en default, sino que lo fueron haciendo desde 2006, cuando la causa ante Griesa se fue abriendo y formalizando en su tribunal de Nueva York.
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