Carlos Tomada será el negociador de las paritarias de los metalúrgicos. Así lo decidió el propio ministro de Trabajo, al fracasar ayer nuevamente las discusiones entre los empresarios del sector y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por ello el gremio de Antonio Caló ratificó el paro nacional y movilización para el 23 de julio.
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El titular de ADIMRA, Juan Lascurain ofreció un pago fijo de $ 200 mensuales, pero los secretarios adjunto, Juan Belén y administrativo, Naldo Brunelli de la UOM, se mantuvieron en el reclamo de un aumento salarial del 22%.
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Ante este panorama, el ministro les anunció a las partes que para el lunes preparará una propuesta oficial para acercar posiciones, y que se basaría en tener el cuenta las diferentes situaciones de los rubros metalúrgicos. A empresas que tuvieron un buen 2009, se les pediría incrementos salariales mayores que a las que tienen dificultades serias de continuidad y están siendo asistidas por los planes financieros y previsionales del Gobierno.
Capítulo aparte sería la elaboración de una propuesta particular para Techint, Acindar y Aluar, que plantearon una rebaja salarial del 15% y no trabajar un día a la semana (amparados por la caída de más del 45% en la actividad en el primer semestre); mientras que la UOM reclama irreductiblemente el aumento del 22% para estos casos, con los datos de la facturación de 2008 sobre la mesa.
A partir de la presentación de la propuesta de Tomada, se fijará después una fecha para una nueva reunión entre las partes.
Caló no participó de las negociaciones porque a la hora del encuentro se encontraba reunido con los delegados de la empresa santafesina Mahele, en proceso de estatización.
El conflicto, de no cerrarse, tendría dos consecuencias directas para la semana próxima. Por un lado provocaría el primer paro con movilización de importancia en lo que va de 2009, al amenazar la UOM con un cese de actividades en todas las plantas del país. Si esto ocurriese, no trabajarían las empresas de fabricación de artículos electrónicos, electrodomésticos, autopartes, fábricas de perfiles, metalúrgicas en general, paneles de metal, acerías, maquinaria agrícola, envases metálicos y Peugeot, entre otros. También pararían las actividades de Techint (Siderar y Siderca), Acindar y Aluar.
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