20 de enero 2010 - 00:00

Cafés de París en vías de extinción

Los clásicos cafés parisinos corren peligro.
Los clásicos cafés parisinos corren peligro.
París - Los cafés parisinos están en situación de peligro. No tanto por el impacto de la crisis económica, sino por la transformación de los hábitos de la clientela y por la influencia de la cultura de la salud. Es que está prohibido fumar, está mal visto beber y la cafeína es cada vez más parecida a un veneno.

Esto parece explicar el cierre de 2.000 locales el año pasado en París y la región circundante. Hoy muchos cafés sobreviven gracias a las gaseosas light, cuyo consumo supone el 60% del producto líquido, mientras otros espacios intentan modernizarse con pantallas de plasma y sillones de terciopelo, redundando en una mecánica homogeneidad.

El problema no parece resolverse simplemente. Y no sólo por la puja de las multinacionales, Starbucks en primer lugar, sino también porque el café está perdiendo el espacio sociológico que antes desempeñaba, según explica Monique Eleb en el ensayo de «Paris, société des cafés». «En el pasado, la gente no tenía apartamentos suficientemente grandes, así es que el café se convertía en el salón doméstico. Actualmente, la fidelidad de un cliente hacia un café proviene únicamente de su afinidad al patrón o de la simpatía de los camareros».

Es una manera de exponer la dimensión de la crisis, toda vez que ni patrones ni camareros tienen trato amable con la clientela a la orilla del Sena. Así se experimenta en París, al observarse la urgencia con que le traen la cuenta, invitándolo a retirarse del lugar, pero sin la expectativa de que nadie vaya a ocupar la minúscula mesita vacante.

Diario El Mundo

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