24 de octubre 2014 - 00:00

Caín y Abel según la audaz visión de Mauricio Kartun

Claudio Martínez Bel y Claudio Da Passano (Caín y Abel) y Claudio Rissi (Tatita) cumplen excelentes actuaciones en una obra que recrea el mito bíblico en clave humorística, formato de varieté y resonancias gauchescas.
Claudio Martínez Bel y Claudio Da Passano (Caín y Abel) y Claudio Rissi (Tatita) cumplen excelentes actuaciones en una obra que recrea el mito bíblico en clave humorística, formato de varieté y resonancias gauchescas.
"Terrenal". Libro y Dir.: M. Kartun. Int.: C. Martínez Bel, C. Da Passano y C. Rissi. Esc. y Vest.: G. Fernández. Ilum.: L. Rodríguez. (Teatro del Pueblo) 

Por sus preocupaciones ideológicas, su veta humorística y su exquisita mezcla de lenguajes (culto, popular, anacrónico, poético), "Terrenal" es una pieza que ofrece múltiples lecturas y contenidos para analizar. Los alegatos de sus tres protagonistas dominan la acción, pero el público se divierte de principio a fin con la andanada de chistes, refranes, situaciones tragicómicas, escenas vodevilescas y virtuosismo actoral que se despliega en el escenario.

El dramaturgo y director Mauricio Kartun retoma en este nuevo trabajo la línea que inició con su "trilogía patronal" ("El niño argentino", "Ala de criados" y "Salomé de chacra"), obras de vigorosa dramaturgia en las que mixturó relatos míticos, conflictos sociales de nuestra historia y una atrevida relectura de los ideales libertarios, la lucha de clases y otros temas político-filosóficos que no abundan en el teatro porteño.

En "Terrenal", Kartun recreó el mito bíblico de Caín y Abel en clave humorística, formato de varieté, resonancias gauchescas y personajes cercanos a los de "Esperando a Godot" (tal vez más payasescos que las criaturas de Samuel Beckett, pero también más ideologizados). Los hermanos se disputan un lote perdido del conurbano, en donde Caín cultiva morrones y Abel, isocas (larvas de bicho torito) para vender como carnada de pesca. El primero es un ser trágico que lleva en sí mismo su condena, pero en manos de Claudio Martínez Bel el personaje adquiere una comicidad irresistible. Su Caín es un gran defensor de la propiedad y la acumulación de riquezas y se obsesiona en resguardarlas. Mientras que Abel (sensible y melancólico en la interpretación de Claudio Da Passano) es un idealista que repudia el materialismo mercantilista de su hermano. Los valores que defiende bien podrían sintetizarse en dos temas de John Lennon: "Imagine" y "Watching the wheels" ("La gente dice que soy un holgazán al llevar mi vida entre sueños").

Ambos conviven como enemigos durante 20 años y cuando por fin regresa "Tatita" -un dios gauchesco, libertario y fiestero que parece querer borrar con el codo las leyes que él mismo inspiró- el conflicto se agudiza. La aparición de este personaje le da un giro superador -y dialéctico- tanto a la pieza como a ese par de opuestos que encarnan Caín y Abel.

"Terrenal" cuenta además con un epílogo donde Tatita (notable composición de Claudio Rissi) rompe la cuarta pared e ironiza sobre el tópico literario del Theatrum mundi (el mundo como teatro). Para Tatita, la degradada sociedad actual equivale a "un varieté de relleno", en el que, parafraseando a Shakespeare, sólo hay "rutinas, ruido y rabia".

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