Caló decisivo en cumbre de gremios para sucesión CGT

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«Seducir a Moyano y hacer lo que sea necesario para mantenerlo dentro de la CGT»; ésa fue la consigna más fuerte que ayer quedó como resultado luego de tres horas de reunión entre 49 jefes gremiales pertenecientes a los «gordos», los independientes y la CGT Azul y Blanca. El escenario fue la sede de Luz y Fuerza donde Oscar Lescano, acérrimo enemigo del camionero, ofició como anfitrión.

También fueron de la partida Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Luis Barrionuevo (Gastronómicos), Carlos West Ocampo (Sanidad), Oscar Rojas (Maestranza) y -sorpresivamente- Antonio Caló (UOM), quien llegó con más de una hora de retraso.

El tema que dominó la reunión fue el debate sobre cómo retener a Hugo Moyano dentro de la central obrera. Una de las grandes divergencias fue entre los que apoyan la presencia del camionero en el consejo directivo de la central obrera y los que lo quieren además dentro de la mesa chica que tomará las grandes decisiones. Tal fue el ir y venir de argumentos que ya se agendó una nueva reunión para el 3 de mayo.

Una variable que se coló en la conversación fue la posibilidad de que Moyano mantenga a camioneros dentro de la CGT, pero que el representante del gremio con voz y voto sea su hijo mayor, Pablo Moyano, actual secretario adjunto del gremio de camioneros. Esta idea gana adeptos cuando se considera la buena llegada que tiene con los dirigentes más jóvenes del sindicato y su poder de movilización. Al mismo tiempo se pone en la balanza que no tiene buena llegada con los dirigentes más vete-ranos.

Hubo dos asistentes de último momento que causaron sorpresa entre la mayoría de los presentes: Roberto Fernández de la UTA y Mario Rodríguez de la Unión Ferroviaria. La presencia de los dos primeros fue leída como un claro síntoma de que Moyano también pierde aliados en los gremios del transporte. Es a esos sindicatos a los que el camionero apuesta para refugiarse en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) en caso de que sea eyectado de la calle Azopardo.

Rechazo

Esta posibilidad es rechazada por diversos integrantes del Gobierno que entienden que el poder de daño de Moyano crece si termina fuera de la CGT.

La convocatoria fue seguida de cerca desde la oficina de Moyano en la CGT. La postura que predomina en el entorno del camionero es la de concurrir a las elecciones con una lista propia sin dar demasiado crédito a la frase que pronunciara Caló días atrás cuando sostuvo que si dos listas se presentaban para conducir la CGT, la elección terminaba «a los tiros».

En el seno del moyanismo la reunión de Luz y Fuerza es leída como un signo de debilidad de «gordos» e independientes, quienes no se sienten seguros en caso de tener que contar los votos el 12 de junio. Allí apuestan por la buena imagen que el camionero mantiene en las seccionales del interior y por la falta de puntos en común que existe entre sus adversarios.

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