15 de agosto 2012 - 03:01

Caló se baja de CGT anti-Moyano y UOM busca imponer al sucesor

• El metalúrgico alegó problemas de salud y desató puja en el bloque afín al Gobierno

Antonio Caló
Antonio Caló
La postulación del metalúrgico Antonio Caló para la jefatura de una nueva CGT quedó ayer virtualmente descartada, luego de que el propio dirigente alegara problemas de salud. La novedad, que sorprendió -y disgustó- al arco de opositores a Hugo Moyano que sostenían su candidatura, disparó de inmediato una puja entre sectores internos para ocupar el lugar vacante. En ese contexto, desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) reivindicaron el primer puesto para un hombre de sus filas y hasta mencionaron al intendente de Quilmes, Francisco «Barba» Gutiérrez, como posible sucesor.

En el sindicato metalúrgico anunciaron ayer que la candidatura de Caló había quedado en duda luego de que hubiese sufrido el sábado último un pico de presión. Y explicaron que desde entonces había sido sometido a estudios médicos que dieron cuenta de un problema cardíaco que demandaría más análisis y, eventualmente, un tratamiento.

La UOM no quiso darlo de baja todavía de la pelea por la secretaría general de una CGT afín al Gobierno y paralela a la de Moyano, que debería resolverse en un congreso el 3 de octubre próximo. Pero advirtieron que, en ese caso, demandarán que sea otro metalúrgico el postulante. El primer reemplazante que sonó en el gremio fue «Barba» Gutiérrez, dirigente de la UOM e intendente de Quilmes, que además mantuvo semanas atrás un enfrentamiento con el camionero por su proyecto de municipalización de la recolección de residuos.

Los sindicalistas consultados explicaron que el jefe comunal reúne las condiciones de ser un dirigente respetado por el Gobierno, con presencia territorial en el sur del conurbano bonaerense y con peso propio entre los metalúrgicos. Y agregaron que no renunciaría a la intendencia en caso de quedar al frente de una nueva CGT. Como alternativa, mencionaron también al jefe de la filial San Nicolás (una de las más fuertes del gremio), Naldo Brunelli.

La propia Cristina de Kirchner pareció dar ayer un nuevo aval a los metalúrgicos al destacar que se trata de un gremio que crece «en todo modelo de desarrollo industrial» y cuyos dirigentes fueron siempre poderosos no «porque gritaban o decían», sino por esa dinámica económica.

Los argumentos de la UOM chocaron ayer con la ira de los otros rivales de Moyano que apuestan a una futura central obrera cercana al Gobierno. Hasta el propio camionero se burló de su par metalúrgico y, en un acto, deslizó al pasar que en lugar de un pico de presión Caló había sufrido de otra dolencia menor.

Tanto los «gordos» de los grandes gremios de servicios como los «independientes» alineados con el Ejecutivo y los exaliados de Moyano descartaron la posibilidad de que la UOM pueda nominar un reemplazante y afirmaron que el lugar de Caló deberá ser ocupado por un dirigente de otro gremio. En esa línea, ayer mismo comenzaron a circular los nombres del mecánico Ricardo Pignanelli (SMATA) y del jefe de los ferroviarios de La Fraternidad (maquinistas), Omar Maturano. También el del docente privado Horacio Ghilini, cercano al taxista Omar Viviani. Y del lado de los «gordos» se reavivaron las chances de Héctor Daer, habitual vocero del arco opositor y segundo del sindicato de Sanidad.

En lo que sí coincidieron todos los sectores fue en cuestionar agriamente a Caló. Dijeron haberse enterado por los medios de sus problemas de salud y de su posible corrimiento de la candidatura. Hace un mes, los mismos sindicalistas debieron digerir el faltazo del metalúrgico al encuentro convocado en la Casa Rosada por Cristina de Kirchner, con el argumento de que tenía pautadas vacaciones familiares.

Por encima del pico de presión, atribuyeron las dudas en torno a la postulación a otros factores: los más, a su posible desinterés en encabezar una CGT en una eventual etapa de ajuste y conflictividad con el Gobierno. Otros aludieron a su supuesto malestar por una pegatina de afiches con una foto de Caló bajo el lema de «CGT Balcarce».

Los rivales de Moyano tienen previsto realizar un plenario de secretarios generales el jueves de la semana próxima, como paso previo a un Comité Central Confederal, el 5 de septiembre, y a un congreso en Obras Sanitarias el 3 de octubre. Hasta entonces se prevé una danza interminable de nombres y una pulseada constante intersectorial por la jefatura del espacio.

Dejá tu comentario