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Camaristas ya apuntan contra casaciones
Gustavo Hornos
Será una puja distinta, lejana a las tácticas propias de un litigio, como fue el caso del Consejo en el cual se presentó una batería de amparos, y mucho más emparentada con las artes de la política.
La usina de esta estrategia es la Junta de Camaristas, entidad clave y que agrupa a jueces de todo el país. La preside el jefe de la Casación Penal, Gustavo Hornos. La creación de nuevas casaciones en los fueros afecta a estos jueces porque les impone una nueva instancia de control, una suerte de parada intermedia entre sus despachos y la Corte Suprema.
Los camaristas creen que las nuevas cámaras no llegaran a implementarse por la burocracia administrativa que implica llevar a cabo los concursos, aprobarlos en el Consejo, lograr la aprobación del Senado y poner la instancia en funciones en cuanto a los aspectos operativos y de infraestructura.
En un encuentro del pasado lunes en la Corte, citados por Carmen Argibay, camaristas de diversas latitudes conocieron los pormenores del caso de la casación penal creada para la Justicia ordinaria de la Capital Federal y que nunca se puso en funciones.
Curiosamente, el edificio donde debería funcionar la nueva casación para el fuero contencioso es el mismo concebido para dicha experiencia fallida.
Un detalle clave: aún después de todos los trámites necesarios, habilitar una instancia requiere de una firma de la Corte. La Junta de Camaristas se reúne una vez por mes con Ricardo Lorenzetti y cuando la reforma se debatió en el Congreso, Hornos jugó un rol determinante para lograr que el titular de la Corte retuviera para el máximo tribunal las facultades de administración que el kirchnerismo pretendía trasladar al Consejo.
No se trata sólo de una cuestión de influencias. Existen dudas entre los camaristas sobre la implementación técnica de las nuevas instancias. Escenarios propios de los procesos orales, difícil imaginarlas en fueros escritos como el Civil y Comercial o el Contencioso.
Los planteos son mayores en el interior, donde las cámaras tienen competencias múltiples. En caso de querer aplicarse el nuevo sistema, entienden los jueces, las casaciones deberían ubicarse tanto en la Capital como en el interior.
Planteos y observaciones que igualmente constarán en las presentaciones que se efectúen contra este aspecto de la reforma. De hecho, ya existe un fallo de primera instancia del fuero contencioso rubricado por Enrique Lavié Pico en cuyos considerandos se cuestiona la idea de una nueva casación.


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