Para poner fin a la atroz guerra siria, Cameron ve ahora una "urgente ventana de oportunidad", mientras Obama se mostró mucho más cauto sobre la "línea roja". "Seguimos trabajando para establecer los hechos en torno al uso de armas químicas, y estos hechos nos ayudarán a decidir los próximos pasos que tomar", señaló el mandatario estadounidense.
Obama advirtió que la utilización confirmada de armamento no convencional por parte del ejército sirio sería un "cambio de juego", pero ha insistido en que debe tener pruebas concluyentes para respaldar las evaluaciones de inteligencia y decidir una intervención militar.
La matanza en Siria, que según fuentes de la oposición superó ya las 80.000 víctimas, centró el coloquio de más de una hora entre los dos gobernantes. "Juntos seguiremos nuestros esfuerzos para aumentar la presión sobre el régimen de Bashar al Asad", aseguró Obama en una rueda de prensa, volviendo a hacer hincapié en Rusia. "Contribuir a resolver este problema" es en interés suyo, pero también forma parte de "sus deberes de líderes en la escena internacional", acotó.
"La historia de Siria se está escribiendo con la sangre de sus ciudadanos", advirtió Cameron, al indicar que su país apoya flexibilizar el embargo de armas de la Unión Europea, y "duplicará la asistencia no letal a la oposición siria en el próximo año".
"Si no ayudamos a la oposición siria, a la que reconocemos como legítima, la que firmó una declaración sobre el futuro democrático de Siria que respete los derechos de las minorías, si no trabajamos con esa parte de la oposición, entonces no nos debería sorprender si los elementos extremistas crecen", agregó.
Cameron destacó que Rusia y Estados Unidos se pusieron de acuerdo sobre la idea de reanudar el proceso de Ginebra que apunta a lograr una transición política en Siria. "Las dificultades siguen siendo enormes, pero tenemos un margen antes de que los peores temores se hagan realidad", insistió.
Obama recordó que "no es un secreto que entre Rusia y los países occidentales del G-8 persiste una desconfianza". "Habrá desafíos enormes incluso si Rusia está involucrada, porque aún tenemos otros países como Irán y actores no estatales como Hizbulá que han estado activamente involucrados", indicó.
Quizá también por ello la conferencia sobre Siria anunciada la semana pasada por el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, desde Moscú para finales de mayo podría ser aplazada. "Podría postergarse a principios de junio, aún no tenemos una fecha exacta", dijo una vocera del Departamento de Estado.
En tanto, las fuerzas sirias fieles al régimen prosiguen, con el apoyo de los combatientes del Hizbulá libanés, la ofensiva contra los rebeldes atrincherados en Qusayr, localidad en la región central de Homs, no lejos de la frontera con Líbano.
| Agencias ANSA, AFP y EFE |


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