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Camioneros de Moyano harán paro el 4 de junio
Pablo Moyano, hijo y número dos de Hugo en la organización gremial, comunicó ayer la convocatoria a la protesta. Un día antes había dicho que el reclamo de aumento sería del 33 por ciento, pero finalmente los dirigentes lo corrigieron dos puntos hacia arriba en una reunión de la conducción nacional. El 4 de junio, junto con el paro, habrá un acto de Camioneros en el estadio de Deportivo Español.
La acción, que intenta romper el techo virtual de 27 por ciento que acordaron con el Gobierno los gremios oficialistas, tendrá repercusión en las catorce ramas de actividad del sindicato, que incluyen la recolección de residuos, el transporte de combustibles, el movimiento de caudales y la logística de productos hacia los supermercados.
Para Moyano, la huelga tendrá varias aristas: apuntará, en lo central, a inyectarle protagonismo en un contexto donde otros gremios del transporte, como los colectiveros de UTA y los ferroviarios de La Fraternidad, tomaron la iniciativa al llamar a un nuevo paro nacional. Pero además le dará al líder gremial un espacio -que su organización llenó con afiliados en otras ocasiones- para lanzarse a otra reelección interna, y buscará mostrarlo combativo frente al inicio de la paritaria con la cámara del autotransporte de cargas (Fadeeac).
En la entidad empresaria tomaron la protesta con resignación y la vincularon con las necesidades políticas de Moyano. Los ejecutivos sabían que el camionero no se allanaría a la pauta del 27% que firmaron los metalúrgicos, los albañiles de UOCRA, los estatales de UPCN, los mercantiles y los encargados de edificios de SUTERH. Pero aguardaban las protestas al menos para después del arranque de los debates en el Ministerio de Trabajo.
Pablo Moyano prometió anoche que el gremio "no va a firmar por menos" del 35 por ciento. Un día antes había considerado como "una vergüenza y un papelón" el entendimiento sellado por los gremios afines a la Casa Rosada.
Para el Ejecutivo las paritarias son una amenaza todavía latente. Además de las dificultades para la firma de los acuerdos entre los sindicatos oficialistas (ver aparte) la semana que viene habrá una huelga de la Asociación Bancaria el martes y el miércoles, mientras que la conflictividad entre los opositores amaga con perforar el 30 por ciento.


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