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Camioneros van ahora por empresa de jugos
El reclamo de los activistas del sindicato de camioneros esta vez no es para robarles afiliados a otros gremios (mercantiles, alimentación, etc.), sino para obligar a Baggio a tomar un grupo de afiliados propios que fueron despedidos por una transportista que les prestaba servicios.
En un duro comunicado, la firma familiar (que manejan tres hermanos Baggio) acusó al sindicato de Moyano de «hacer uso de una metodología extorsiva» y apuntó directamente al diputado nacional por Entre Ríos Antonio Alizegui, que es, además, secretario general de Camioneros de esa provincia. El legislador entrerriano y sindicalista advirtió que, de no atenderse los reclamos, «vamos a ir a las rutas y no sólo a generar cortes en la Ruta 14, sino también en el puente Rosario-Victoria, en la zona de Ceibas y en el Túnel Subfluvial».
El conflicto se desató cuando una distribuidora, cuyos sesenta trabajadores están asociados al gremio de Moyano, se declaró en convocatoria de acreedores y cerró sus puertas hace dos semanas. Esa transportista distribuía los productos de Baggio en varias zonas de la provincia de Buenos Aires, entre otras empresas a las que les prestaba ese mismo servicio.
Camioneros reclama que Baggio se haga cargo de esos empleados, a lo que la empresa se niega. «Imagínese: si accediéramos, cada una de las distribuidoras que empleamos y que tenga problemas con su personal, nos obligaría a tomar a esos empleados. Es impensable», dijo a este diario un vocero de Bag
El martes, unos 300 empleados de la planta de Concordia -todos afiliados al gremio de la Alimentación- marcharon por las calles de esa ciudad entrerriana reclamando que se les permita acceder a sus puestos de trabajo y la libre actividad de la empresa. La entrada a las dos plantas está interrumpida desde el 6 de abril por una veintena de «muchachos» de Moyano. En esa planta, denunciaron los trabajadores, hay 400.000 kilos de fruta sin poder ser procesada (y en obvio proceso de putrefacción) y 30.000 litros de leche en la misma condición.
Dado el cariz que tomaba la situación, «y no sin presiones» -dice el comunicado-, representantes de Baggio aceptaron firmar un convenio en el Ministerio de Trabajo provincial «que contemplaba las condiciones laborales de los choferes de las empresas transportistas ajenas a Baggio, pero que nos prestan servicios de fletes con habitualidad».
Sin embargo, los delegados de Moyano pusieron como precondición a la firma de ese convenio que Baggio se hiciera cargo de los trabajadores de la distribuidora que había cerrado. Como los representantes de la empresa se negaron a aceptar semejantes condiciones, «los delegados de Camioneros dieron por finalizada la negociación y de manera amenazante y patoteril prometieron nacionalizar el conflicto e incendiar el país», relata el comunicado.
La situación amenaza con agravarse, dada la fuerte postura de la empresa, algo que no había sucedido hasta ahora con ninguna otra compañía con la que la gente del secretario general de la CGT se enfrentó por cuestiones similares y con métodos calcados. Cabe recordar que empresas que van desde grandes cadenas como Coto, Carrefour y Cencusud, las mayores alimentarias y empresas de bebidas como Quilmes o Arcor, y hasta pymes como la cosmética Biferdil o todos los supermercados mayoristas padecieron los «aprietes» de los camioneros, que suelen llevar como punta de lanza a uno de los hijos del «jefe», Pablo Moyano.


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